Oí al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, diciendo:

«Quien de vosotros vea una mala acción, que la cambie con su mano, si no pudiera con su lengua, y si no pudiera, entonces en su corazón, y esto es lo más débil de la fe».

Lo transmitió Muslim.

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jueves, 23 de diciembre de 2010

Joven dominicana gana El Premio de la Paz de los Niños.

Los ganadores arrojan una luz sobre temas serios en sus comunidades

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Foto: Roy Beusker La ganadora del Premio de la Paz de los Niños 2010, Francia Simon, de 16 años, de la República Dominicana, hizo campaña por el derecho de todos los niños de su país para ser registrados en un acta de nacimiento.


Una joven de 16 años de edad, de la República Dominicana ha recibido El Premio de la Paz de los Niños. Francia Simon hizo campaña por el derecho de todos los niños en su país - nacidos en él y los refugiados - de ser registrados, con un certificado de nacimiento, para que puedan tener acceso a la atención de la salud y educación.

El Premio de la Paz de los Niños es presentado por la Fundación KidsRights, un grupo internacional para la defensa de los niños con sede en Amsterdam. Este premio se otorga cada año a un niño que haya hecho una diferencia en la lucha contra los problemas que afectan a los niños en todo el mundo. La situación personal de Simon inspiró su campaña para ayudar a los demás.

"Ella no tenía un certificado de nacimiento, por lo que tenía mucha presión en la escuela, ya que debía tener uno para continuar en ella" dice Ellen Vroonhof, una portavoz de la adjudicación". Luego, cuando tuvo la suya, vio que otros niños y niñas dentro de la comunidad no tenían su propia partida de nacimiento y no podían ir a la escuela. Es por eso que ella utilizó su ejemplo para ayudar a otros en su comunidad a asistir a la escuela".

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La Fundación Kids Rights otorga anualmente El Premio de la Paz de los Niños a un niño que ha hecho una diferencia para mejorar las vidas de otros niños.


La Fundación KidsRights hizo una donación de 100.000 euros a proyectos estrechamente relacionados con la causa de Simón.

Marcando la diferencia

Una de los cuatro finalistas para el premio de este año fue Tatiana Grossman, quien siempre ha amado la lectura. Cuando la joven de 15 años de Palo Alto, California, se enteró de que muchos niños en África no tienen suficientes libros para leer, decidió conseguirles algunos de ellos.

"Yo fundé una organización llamada Proyecto para bibliotecas de África que ayuda a la gente a iniciar bibliotecas. Así que me puse a recolectar libros y terminé recogiendo 3.500 libros en una semana", dice. "Después de eso me siguieron enviando libros. Fue genial".

Los libros fueron enviados a bibliotecas escolares y públicas en Botswana y Lesotho. La retroalimentación positiva que ha recibido, la hizo decidirse aún más a fomentar la alfabetización y la lectura.

"Siempre voy a recolectar más libros para bibliotecas", dice Grossman. "También quiero inspirar a otros a hacer lo mismo. En este momento, estoy trabajando en diferentes formas de encontrar libros digitales de texto para enviarlos en lugar de los de texto normales, porque son costosos para transportarlos y porque allá no tienen libros de texto".

Otros dos finalistas procedían de África. "Emmanuel de Rwanda, en realidad comenzó su pequeño proyecto dentro de su propia comunidad", dice Vroonhof. "Crió algunos pollos y del dinero que ganó pagó de su propio bolsillo sus gastos escolares. Por lo que está seguro de que los propios niños también pueden contribuir con su comunidad y asegurarse de que pueden ir a la escuela.

El otro finalista es Getahun de Etiopía. Está luchando contra la violencia en las escuelas".

Vroonhof dice que a menudo es difícil elegir un ganador ya que todos los candidatos han utilizado su cariño, coraje e inteligencia para crear un mundo diferente al que les rodea.

"Son muy especiales. Todavía no sé qué es exactamente lo que tienen, lo que los hace diferentes de otros niños", dice. "Pero creo que más que todo es su determinación. Se mueven más allá de los obstáculos que encuentran en su vida".

Llamando la atención hacia los problemas graves.

La Fundación KidsRights fue fundada por medio del ejecutivo holandés Dullaert Marc en 2003, al recaudar fondos para proyectos de ayuda local que apoyaran los derechos de los niños. Él comenzó la presentación del Premio de la Paz de los Niños dos años después.

"Vi la ceremonia del Premio Nobel de la Paz en la televisión y en ese momento pensé, '¿Por qué no existe un premio de la paz para los niños?" Porque hay muchos niños valientes que hacen cosas maravillosas para otros niños ", dice Dullaert. "Traté de ponerme en contacto con el comité del Nobel en Oslo, y no fue posible hacer un premio de la paz para los niños".

Tuvo mejor suerte con el ex presidente Gorbachov de la Unión Soviética (presidente en ese entonces) y jefe del Premio Nobel que se celebra cada año en Roma.

Gorbachov presentó al primer niño Premio de la Paz en 2005 -después de su muerte -, Nkosi Johnson. El niño de Sudáfrica luchó por los derechos de los niños con VIH / SIDA para asistir a la escuela.

Cada año desde entonces, Dullaert dice, los premiados han llamado la atención a graves problemas que están tratando de resolver en sus comunidades.

"En 2006, un niño antiguo esclavo de la India ganó el Premio de la Paz de los Niños", dice. "Su nombre es Om Prakash. Fue la primera vez en la historia que la esclavitud infantil fue realmente reconocida en la India. Este chico fue invitado por el gobierno de la India. Obtuvo el premio más alto que da la prensa en su país.
Durante ese tiempo también, el Sr. Gordon Brown, en ese momento ministro del Reino Unido de Hacienda, estaba en una visita regular y le dio el gobierno de la India 200 millones libras para erradicar la esclavitud infantil y la alfabetización.

"Al año siguiente, el premio fue adjudicado a una chica de Zambia, que promueve la educación de jóvenes y en el 2008 fue honrado un adolescente brasileño por luchar contra la violencia extrema en el barrio más pobre de Río de Janeiro.

El ganador del año pasado, un huérfano viviendo en un campamento de refugiados en Tanzania, produce un programa de radio que se ocupa de los problemas que enfrentan los jóvenes refugiados.

El Premio de la Paz de los Niños, dice Dullaert, reconoce a estos líderes jóvenes y ayuda a difundir su mensaje. Más importante, dice, pone en relieve los derechos de los niños de todo el mundo de jugar un papel en la creación de la buena vida que desean y merecen.

Traducido por Rashida Jenny Torres.

http://www.voanews.com/english/news/Dominican-Teen-Wins-Childrens-Peace-Prize-.html