Oí al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, diciendo:

«Quien de vosotros vea una mala acción, que la cambie con su mano, si no pudiera con su lengua, y si no pudiera, entonces en su corazón, y esto es lo más débil de la fe».

Lo transmitió Muslim.




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99 nombres de Allah

Islam y Musulmanes de Costa Rica

¿Qué piensas del Islam?

jueves, 26 de junio de 2014

¡Feliz Ramadán musulmanes hipócritas!

Se aproxima el sagrado mes de Ramadán y tal y como es costumbre, seremos testigos de cómo comenzaremos a salir de nuestros cómodos lugares, como una gran plaga, los millones de musulmanes que solamente por este mes nos acercamos a las mezquitas, luciendo trajes de gala, pintando nuestras casas y adornando pueblos y ciudades con farolitos, lunas y estrellas en la más aparente devoción. Cada noche, después de romper el ayuno y llenar nuestros estómagos hasta el hartazgo, lloraremos emocionados al escuchar la recitación del sagrado Corán exhortándonos a ser mejores cada día. Muchos imames y sheikhs, inmediatamente después de celebrar el salat atarahuí, regresarán a sus casas a golpear y gritar palabras soeces a sus esposas, muchas de las cuales, se encontrarán en estado de gestación, mientras que algunas directivas de mezquitas, las acusarán a ellas de ser las provocadoras de la furia del pilar de la comunidad y las echarán a la calle, pero solamente actuarán después de que termine el mes de ayuno, para poder cumplir tranquilamente con el cuarto pilar de nuestra fe. Otros sheikhs, no enviarán el aporte económico para los hijos de sus divorcios, los obligarán a mendigar y vivir en la miseria, pero harán llorar de emoción a su público de cada viernes, cuando los escuchen ofreciendo su discurso durante el jumoa. Una gran mayoría de piadosos musulmanes, continuaremos culpando y achacando de todos nuestros males, perversidades, omisiones y descaro a los judíos, a los sionistas y a los infieles por venir a corrompernos a nosotros, víctimas inocentes y justas con los que no son como nosotros. Destinaremos la caridad obligatoria para ayudar a cualquier musulmán, aunque sea un degenerado, delincuente e irresponsable y seguiremos ignorando a los más pobres de entre los pobres que tengamos más cerca, aunque sean las mejores personas sobre este planeta, ya que al ostentar el indigno título de káfires corremos el grave peligro de que nos contaminen con sus innovaciones y extrañas maneras de adorar a Dios, aunque las mismas puedan ser mejores que las nuestras. Las mejores musulmanas, llenarán y compartirán en las redes sociales miles de fotografías de los festines, recetas y manjares que preparán durante el sagrado mes, olvidando cómo muchas personas pasan todo el año ayunando a la fuerza, violando de nuevo el mandato de evitar la ostentación para no herir los sentimientos ni la susceptibilidad de los que menos tienen. Los árabes, palestinos y cualquier musulmán adinerado que haya emigrado a tierras extrañas, criticaremos a los sucios, ignorantes y pecadores cristianos de países subdesarrollados, en donde nos hemos arraigado, humildes personas a quienes esclavizamos y pagamos salarios de hambre para aumentar nuestras fortunas, entonces, solamente después de ello, daremos llenos de júbilo el 2.5% de las ganancias obtenidas en casinos, ventas de carne de cerdo y licores. Otros, los más afortunados, tendrán hasta cuatro esposas a las que puedan mantener para jactarse ante la comunidad de su elevado estatus social y su potencia masculina, en vez de ayudarle a algún buen hermano pero de escasos recursos económicos para que al menos pueda tener una sola y crear un mundo más justo y equitativo. Algunos más les propondrán a sus esposas que realicen una especie de relación cooperativa en las que ellas sean las que los mantengan a ellos para superar así el ejemplo y devoción de las esposas del profeta. Muchas musulmanas seguiremos sosteniendo que el hijab es nuestra vida y lo convertiremos en un fetiche, algunas continuaremos asegurando que el niqab y la burka es la ropa más cómoda para no ser molestadas y que preferimos morir antes que quitarlo, algunas otras afirmaremos inclusive, que podemos dejar a nuestra familia morir de hambre tranquilamente y esperar el Paraíso alegremente, con tal de no desempeñar funciones en las que haya que mezclarse con varones extraños a nuestra familia. Luego en casa, tendremos sexo virtual con cualquier musulmán que nos proponga matrimonio, porque, no podemos negarnos a realizar los deberes que como esposas musulmanas tenemos que cumplir y mucho menos arriesgarnos a abandonar a alguien que nos chantajea con publicar las fotografías y videos eróticos grabados en horas de intenso amor incondicional. La mayoría de nosotros, seguiremos afirmando que somos la mejor comunidad sobre el planeta y estaremos rebosantes de alegría al obsequiar las sobras del cus cus y del humus a algún harapiento. Nos olvidaremos de nuevo que mientras haya una sola persona con hambre o en condición de injusticia en el mundo, nos hemos convertido en lo que tanto criticábamos, en lo que más odiamos, en payasos indiferentes. Catalogaremos cualquier tipo de música como pecado, sea o no de adoración, prohibiremos las fotografías, el avance de la tecnología y las ciencias alegando que son costumbres ajenas a nuestra fe aunque Allah nos haya insistido en buscar el conocimiento y la moderación. Alargaremos la lista de acciones que nos sacan del Islam, buscaremos a hermanos musulmanes de bajos recursos económicos o sin títulos universitarios para que traduzcan libros y textos, luego, les pagaremos salarios inferiores al mínimo y las obras aparecerán que fueron traducidas por nosotros, llevándonos todos los créditos, mientras que los verdaderos traductores se sentirán en deuda eterna con personas tan honestas y piadosas como nosotros, que pensamos en darle un trabajo digno a gente que no tiene posibilidad de triunfar por sí misma. Pasaremos largas horas ofreciendo charlas de motivación sacando y repitiendo frases del sagrado Corán, explicando lo que es el verdadero Islam y ¡cobraremos por ello! Usaremos la mano izquierda para lavarnos cuando vamos al baño, negándonos a usar papel higiénico, comeremos con la mano derecha y lameremos nuestros tres dedos para no usar cucharas o tenedores, evitando así imitar a los incrédulos, pero usaremos todo nuestro cuerpo para utilizar los medios de comunicación inventados por ellos, lo descalificaremos todo y olvidaremos que Allah nos sentenció que el Islam vino para facilitar las cosas y no para complicarlas. Bañaremos de oro, piedras preciosas, mármoles y plata extraídos por medio de trabajadores esclavos musulmanes todas nuestras mezquitas, las fabricaremos tan grandes que nunca se verán llenas, nunca serán suficientes. Convertiremos en hoteles nuestras mezquitas, solamente cuando el huésped sea algún adinerado árabe, para que al aportar una generosa donación, nos permita ampliar las instalaciones y a los indigentes les negaremos la entrada porque es prohibido dañar las alfombras con algún tipo de suciedad. Insistiremos en que las oraciones del día viernes deben ser llevadas a cabo solamente en idioma árabe aunque nadie lo entienda porque el país en el que vivimos habla otro idioma y ¡nos haremos entonces millonarios cobrando por enseñar el bendito idioma en el que Allah nos obsequió Su Revelación! Seguiremos burlándonos, descalificando y menospreciando a cualquiera que no practique nuestra fe, pero diremos que los fanáticos son ellos. Los hombres que memorizaron el sagrado Corán, se abstendrán de complacer a sus esposas mientras tienen relaciones sexuales, para evitar así el terror que implica ensuciarse la misma boca con las que recitan el Corán completo, negándoles el derecho de que ellas conozcan el verdadero placer sexual, pero viajarán a países en los que se liberarán pagando por prostitutas, consumiendo pornografía y regodeándose con la zoofilia. Muchos de ellos, se convertirán al Islam con la idea de sexo desenfrenado con 4 mujeres al mismo tiempo o con la obsesión de romper hímenes de jovencitas sin estrenar, mujeres a las que podrán moldear a su imagen y semejanza. Los varones más religiosos usarán la recitación del sagrado Corán y los hadices de nuestro amado profeta, como arma de seducción masiva para atrapar a las nuevas e incautas musulmanas que deslumbradas por el recuerdo de los cuentos de Las Mil y Una Noches o la Telenovela El Clon, esperan encontrar a un guapísimo jeque árabe que la llene de joyas, oro y muchísimo amor. Nos casaremos sin conocer a nuestros prometidos por temor a fornicar y a tener algún encuentro indebido, lo cual nos hará caer en matrimonios con parejas psicópatas y agresoras y muchas de nosotras, moriremos felices porque pensamos que así lo quiso Allah. Esconderemos los relatos del profeta en los que nos recalcó que le hiciéramos caso solamente en asuntos de fe porque en los demás aspectos de la vida era un humano como cualquier otro y por lo tanto, estaba sujeto a error. Llegaremos a decir que toda la creación fue hecha única y exclusivamente esperando la llegada de Muhámmad, lo pondremos siempre en el primer lugar en el que él nos advirtió que no le colocáramos nunca. Evitaremos a toda costa ocupar puestos políticos por mera desidia y evitar cualquier tipo de responsabilidad, pero luego nos quejaremos de las leyes que nos imponen alegando injusticia total de quienes nos gobiernan. Inventaremos la pena de muerte para nuevos crímenes, tales como la homosexualidad, no rezar o apostatar a pesar de que en el Corán no están castigados de esa manera. Nos adjudicaremos el honor y derecho para juzgar y condenar severamente a los que no pequen como nosotros. La comunidad islámica que asegura tener como líder y califa al Mahdi, lo mantendrá en los mejores hoteles del mundo, limusinas y gran cantidad de guardaespaldas, le pedirá a sus miembros realizar grandes esfuerzos económicos más altos que el porcentaje para el zakat por amor a Allah y a la religión, para mantenerle su lujosísimo estilo de vida, los sacrificios en nombre de la fe serán única y exclusivamente para los fieles de menor rango. Alejaremos a los mejores y más sensatos elementos que han acogido nuestra fe, cuando logren comprobar aterrados, que el Islam se encuentra en decadencia y en la era del peor de los oscurantismos. Y así continuaremos manipulando las escrituras a nuestro antojo, orgullosos de cómo profesamos nuestra fe. Que Allah nos ilumine para evitar que el Islam siga convirtiéndose en el mejor caldo de cultivo para psicópatas, fanáticos y enfermos mentales. ¡Feliz Ramadán a todos los musulmanes que al igual que yo, somos solamente sepulcros blanqueados!

martes, 4 de marzo de 2014

Charla sobre bodas islámicas en la Universidad Latina.


Ayer estuve ofreciendo una charla sobre las bodas islámicas a un grupo de estudiantes de la Universidad Latina. Una experiencia muy agradable.

Musulmana? -Por supuesto. Sumisa? -Solo a Dios.


Hace trece años, tomé una decisión que cambió mi vida para siempre: leí el sagrado Corán por completo. Inmediatamente después de leer el sagrado Corán, leí la biografía del profeta escogido por Dios para enviar Su Mensaje a la humanidad, Muhámmad (que la paz y bendiciones de Dios sean con él). Lloré y reí con su ejemplo de vida. Quedé fascinada con la sabiduría, fortaleza y debilidad que como hombre nos mostró sin temor a ser catalogado como débil por mostrar misericordia con mujeres, niños, ancianos o incluso con sus más acérrimos enemigos; temor y sufrimiento con las injusticias o su gran capacidad de estratega en los diferentes conflictos bélicos a los que fue obligado a participar por defender a los suyos. Luego procedí a leer varios libros con muchos de los relatos (hadices) del profeta Muhámmad, en los cuales despeja dudas, enciende luces con respecto a las dudas que presentaban los creyentes ante diversas situaciones de la época y nos muestra principalmente su modo de vivir. Decidí por mí misma, sin coacción alguna, que el Islam (sumisión a Dios) sería de ahí en adelante mi fe y estilo de vida. Confieso que pequé de ingenua al entrar en una fe basada directamente en La Revelación, suponiendo que el resto de los musulmanes lo vivían de la misma manera. He conocido de todo, desde gente muy buena, hasta lo peor de lo peor entre mis hermanos. Algunos de los mejores, se quitan el bocado que estén comiendo o las prendas que llevan puestas para obsequiarlas generosamente y sin esperar recompensa o agradecimiento alguno hacia los más necesitados. Otros son capaces de defender hasta con su propia vida a cualquiera que se encuentre en peligro, sea musulmán o no. También he sido testigo de los que lloran con el dolor ajeno, respetan a sus padres e hijos y se olvidan de sí mismos con tal de agradar a nuestro Dios, los más pacíficos y sumisos de todos. En nuestra comunidad islámica también encontramos fácilmente a los depredadores y psicópatas sexuales que se mimetizan entre los mejores musulmanes, andan a la caza de sus próximas o nuevas víctimas (sobre todo recién conversos), vestidos con un falso traje de religiosidad exagerada y ostentosa para dar rienda suelta a sus más bajos instintos, sobre todo sexuales; encontramos por doquier a los mal llamados "sabios" que manipulan las sagradas escrituras pagados por diferentes intereses políticos para agredir de cualquier manera a los más débiles o sostener sus régimenes dictatoriales dentro del status quo que han impuesto para evitar que la población llegue a sublevarse. Sin embargo, y gracias a Dios por ello, me he encontrado y casi sin querer o buscarlo, con una parte de los musulmanes que no cree a pie juntillas en todo lo que los sabios, sheikhs y auto-proclamados líderes nos hacen pensar que es lo correcto. Tal vez no sean muchos, pero crean una gran diferencia por lo cual fácilmente son tachados como desviados, creadores de fitnah (división) y hasta incrédulos. Entre los más atacados se encuentran los defensores de los derechos de la mujer, esas que son golpeadas día con día y a toda hora, quemadas con ácido o acusadas de adulterio cuando han sido víctimas de violación por no contar con testigos suficientes que hagan valer su palabra. Los que denuncian la pederastia, el abuso sexual o las condenas a muerte fortuitas, así como juicios sumarios que se desarrollan sin el mínimo de requerimientos estipulados en la Sharia (ley islámica). ¿Y qué decir de las nuevas condenas como por ejemplo la pena capital por practicar el lesbianismo, la sexualidad o simplemente no rezar? Después de haber experimentado en carne propia el abuso físico, psicológico, sexual y patrimonial por parte de este tipo de vividores de la fe, comprendí que la única manera de salvar nuestra religión es dejar de lado el estereotipo de que el musulmán debe ser "sumiso" y "guardar las faltas del otro" (una clara manipulación de los relatos del profeta para evitar que la víctima se defienda o denuncie), ya que ello crea una degeneración que solamente afecta a los más vulnerables. Decidí entonces que mi sumisión es única y exclusivamente a Dios, porque el Mensaje de Dios es claro, sin interferencias, ni complicaciones, mientras que la interpretación que le dan las personas están como todo lo humano, sujetos a error. Por eso me convertí en una de ellos, en esos parias que logran hacer que los fanáticos, prepotentes y sabelotodos monten en cólera instantáneamente, con un aliciente y condimento extra: ser mujer. Tal parece que ser mujer es ya un pecado y descalificación instantánea para emitir opiniones, estudiar o pedir igualdad de condiciones en un mundo gobernado por una sociedad machista y patriarcal. Ser considerada creadora de división y el hazmerreír de los verdaderos innovadores del Islam (puesto que el profeta Muhámmad jamás maltrató o menospreció a nadie) lo siento más que una sentencia, un gran orgullo y responsabilidad. Aunque no seamos muchos, espero que sigamos creciendo y que realicemos un cambio, el cambio, del cual espero que salgamos todos victoriosos y beneficiados, si Dios quiere. "Allah no perdona que se le asocie nada, pero fuera de ello perdona a quien Le place". Sagrado Corán 4:48. Rashida Jenny Torres Musulmana Costarricense

jueves, 21 de noviembre de 2013

Consecuencias de limitar La Divinidad al género masculino.


A través de más de diez años de practicar el Islam, he ido estudiando el origen de muchas de las aberraciones que cometen algunos musulmanes, lo cual, como resulta lógico y del todo comprensible; produce rechazo de plano por parte de la gente verdaderamente pensante y que aún siendo creyentes no encuentra su lugar dentro de los otros credos religiosos. Razón que nos priva a los ya practicantes el hecho de contar entre nuestras filas con más gente racional y menos fanáticos. Una de las principales causas de las aberraciones que cometen los manipuladores ha sido y es precisamente justificar cualquier tipo de violencia contra seres indefensos por medio de La Revelación. El origen de tan execrable comportamiento puede tener su origen en la clasificación que se le ha dado a La Divinidad como género masculino, lo cual limita entre Muchas otras, la cualidad por excelencia omnipotente de nuestro Creador. Al encasillar a Allah dentro de un género, con todas las virtudes que ello implique, se comete el crasso error de añadir también todas sus carencias. De la misma manera sucedería si Le encasillamos solamente dentro del género femenino. El temor ante sus prejuicios y miedo a llamar las cosas por su nombre, ha impedido a estos hermanos aceptar el hecho de que Allah con toda Su grandeza no tiene límites y por lo tanto no tiene un sexo en específico. El pánico les apodera y tanto varones como mujeres sienten la imperiosa necesidad de encasillar a La Divinidad en un ámbito que les resulte cómodo de comprender. Las mujeres sometidas por miles de años a la dominación masculina y ante su característica innata de mamífero, crían o ven al padre, esposo o hijo como un semidiós, ése a quien deben explicaciones, el macho alfa de la manada, el de pelo en pecho que con sólo un rugir y sin razonar o derecho alguno que no sea el mero instinto exige que se le obedezca para imponer y alargar su estirpe sobre la Tierra. El macho irracional y agresor por naturaleza o elección por lo tanto, encuentra el caldo de cultivo perfecto para aprender y enseñar la supremacía de su género, doblegando y violando todos los derechos y libertades del género femenino, permitiendo de esta manera aniquilar la esencia del ser que le fue otorgado por Allah para complementar su naturaleza. Esta actitud no se limita al abuso exclusivo contra la mujer, si bien es cierto es el más popular y común, sino que se amplía a cualquier ser humano indefenso para exponer en su máxima expresión, la imperiosa necesidad del macho para marcar su territorio. Al haber sido creados como humanos, perdemos las cualidades de los seres etéreos, quienes siempre se nos han presentado precisamente sin las necesidades básicas de la especie humana, tales como hambre o sexo. Comprender el contexto en el que nos fue dotada la Revelación, resulta primordial para aclarar las nebulosas que se originan con el paso del tiempo. Razón por la que Allah siempre envía a Sus profetas a diferentes pueblos y en distintas épocas sin cambiar la esencia de Su Mensaje al promover la justicia, la paz y el amor de manera categórica. Tal como el libre albedrío, la búsqueda del conocimiento es más que un derecho, un deber imperioso y necesario para evitar la mal interpretación y tergiversaciones propias y comunes de nuestra limitada mente. La muestra más clara de lo expuesto anteriormente se encuentra en el Sagrado Corán y es evadido olímpicamente por los sabios machistas del Islam, cuando ignoran la misma palabra de Allah Quien nos dijo que su mensaje está escrito también con lenguaje alegórico: "Él es quien ha hecho descender sobre ti esta escritura divina, en la que hay mensajes que son claros por, y en sí mismos —que son la esencia de la escritura divina— junto con otros que son alegóricos. Pero aquellos cuyos corazones tienden a desviarse de la verdad van tras esa parte de la escritura divina que ha sido expresada en alegoría, buscando confusión, y queriendo llegar a su significado último de una forma arbitraria; pero su significado último sólo Dios lo conoce. De ahí que aquellos que están profundamente arraigados en el conocimiento digan: ‘Creemos en ella; toda la escritura divina proviene de nuestro Sustentador’ —aunque sólo los dotados de perspicacia tienen esto presente.” (Corán 3:7) Mientras los musulmanes sigan creyendo y observando y enseñando que Allah es un hombre, el Islam no pasará de ser una religión del montón. "Señor nuestro, no permitas que nuestros corazones se pervierte después de que nos has guiado; y concede nos Tu misericordia; en verdad, solo Tú eres el Donador por excelencia". Sagrado Coran 3:8 Rashida Jenny Torres Musulmana Costarricense. 21 noviembre 2013.

jueves, 12 de septiembre de 2013


Farol con el que vamos a desfilar el 14 de septiembre para celebrar la fecha de nuestra independencia.

Alto al bullying religioso.


viernes, 18 de enero de 2013

Por qué nunca voy a ser una buena empleada?


Hace dos meses me despidieron del lugar en el que trabajé durante dos años y tres meses. Confieso que cuando comencé con mis labores, me pareció un lugar de ensueño. Ambiente relativamente tranquilo y decente. Mis primeros compañeros de trabajo y yo nos llevamos de lo mejor, ese año, fui premiada como la mejor empleada en mi departamento. De repente, como es lo normal en esa empresa, la cuenta para la que trabajábamos cerró operaciones y de 25 personas despidieron a 23. A mí me enviaron a uno completamente diferente: atender clientes por chat en inglés y español. El entrenamiento normal para ese puesto lleva aproximadamente un mes. A mí me lo dieron en una hora y me “echaron al agua”. Los compañeros más jóvenes, todos veinteañeros, la mayoría de ellos estudiantes de sistemas operativos, aprendieron muy rápido y se acomodaron perfectamente a sus nuevas labores. A los ocho días de desempeñar mis nuevas funciones, mi nuevo jefe me sometió a un tratamiento de presión muy conocido en call centers: un PIP (llamada de atención en la cual debo firmar un papel que hace constar que si no cumplo con las métricas impuestas por ellos en el tiempo fijado por ellos me despiden sin responsabilidad patronal). Estos famosos PIP según supe después, solo pueden ser otorgados a los empleados cuando luego de 3 meses en una nueva labor no da la talla. Me sentía muy presionada pues venía de ser la mejor de mi equipo a estar de repente en la peor de las situaciones. Mi nuevo jefe me aseguró que no había nada que temer, que mis nuevos compañeros me iban a ayudar en todo lo posible, que solamente les preguntara, porque de hecho a algunos les pagan solamente para eso: responder dudas. Comencé ese día atendiendo clientes con diversas situaciones, todas nuevas para mí y necesitaba ayuda. Ninguno de los “ayudantes” estaba disponible y el único jefe inmediato no paraba de coquetear con una joven muy bella. Le pedí ayuda y de mala gana me dijo que le preguntara a cualquier otro. Yo no conocía a nadie y no sabía quiénes eran los compañeros de mi región. Por lo que utilicé el chat interno para pedir ayuda. Nadie me contestaba. De repente una compañera me dijo: yo te ayudo, pero como no la conocía de nombre, le pregunté al compañero junto a mí si la conocía y me gritó diciéndome: ay yo no sé señora, yo no sé quién es ella, yo estoy muy ocupado! Y yo, yo tenía diez minutos agradeciéndole a los clientes la paciencia mientras trataba de solucionarles el problema….Volví al chat interno, continué pidiendo ayuda, les expliqué que yo era nueva y que por favor me ayudaran y los compañeros comenzaron a poner iconos de caritas llorando, otras sonriendo y me puse a llorar. Los clientes cerraron las conversaciones y yo, yo cerré las ventanas y me fui al salón de comidas a llorar. Tomé los quince minutos de descanso para llorar desconsoladamente. Una cocinera llegó a preguntarme qué me sucedía y como siempre me pasa, yo cuando lloro, no puedo hablar, entonces, no le decía nada. A los quince minutos llegó una mujer con mi jefe inmediato y me preguntó qué había sucedido. Me costó mucho trabajo calmarme y le comencé a contar mi dilema. Frente a mi jefe superior me preguntó si le había pedido ayuda a todos, y le dije que sí. Me preguntó el nombre de las personas a las que les había solicitado ayuda, pero yo no conocía a nadie. Inmediatamente se me subió la presión, llamaron una ambulancia y me llevaron al hospital con un fuerte dolor en el pecho. Estuve internada en el hospital un día completo mientras me controlaban la presión arterial y por lo tanto incapacitada. Luego tuve dos días libres y regresé al trabajo. Cuando regresé a mi puesto, recuerdo a una compañera, la líder negativa le llamaba yo, una mujer gorda y negra, mal hablada, malcriada y vulgar a quienes todos le rendían pleitesía para no tenerla en contra y como apenas llegué me repelió por completo. Todos los compañeros cuando yo llegaba, dejaban de hablar y ella pasaba haciendo bromas sobre el Islam y los musulmanes, ningún compañero me volvió a saludar y me relegaron. La líder negativa le contaba a todos que yo había ido a hablar con los jefes y había hablado mal de todos los compañeros que tan amablemente me habían tratado de ayudar el día en que tuve que ir al hospital. Mi jefe, me llamó, me preguntó qué había sucedido y ESE día me dijo que por favor le preguntara qué no entendía de los procesos que yo debía realizar. Le respondí con sinceridad, le dije: no entiendo nada. Y se dedicó unas tres horas a explicarme con mucha paciencia todas mis dudas. Regresé al trabajo, y ya me daba vergüenza preguntar porque mis compañeros me volvían la espalda y a los encargados les daba mucha pereza estar “ayudándome tanto”. Mi jefe anterior, supo lo que me había sucedido y me dijo que iba a hablar con el jefe nuevo, que era imposible que me pusieran un PIP con solo ocho días en un departamento nuevo. Yo le rogué que no lo hiciera, porque el joven después de todo se estaba esmerando en ayudarme. Mi relación con los nuevos compañeros no fue fácil, la mayoría no me hablaba, y los que me dirigían la palabra era para burlarse del Islam y de mí toda la jornada laboral. Las bromas sobre las bombas, terroristas y suicidas eran el orden del día y yo, el pato de la fiesta. Esperé unas semanas, completamente aislada de todos, opté por cambiarme de lugar y mi jefe me dio permiso, sin embargo, “otro” jefe, el que no me ayudó la primera vez, me gritó cuando me vio cambiarme de lugar y me dijo: va jalando de aquí, no la quiero ver nunca más en esta fila, vaya donde le corresponde! (yo sin saber me había sentado en el lugar de la joven a la que pasa pretendiendo) y tuve que regresar a ser el motivo de burlas todo el día. Confieso que algunas bromas me daban risa, yo he aprendido a reír por no llorar. Tenía mucho miedo de perder mi trabajo por “hacerme la víctima” y me dije que con la ayuda de Dios todo lo iba a soportar. A los seis meses aproximadamente, la líder negativa renunció y mis compañeros volvieron a hablarme y a tratarme casi como una persona normal. Mis calificaciones mejoraron considerablemente, sin embargo, siempre tuve el problema que la persona encargada de evacuar las dudas diarias, porque siempre existen casos nuevos, se resistía a ayudarme, me regañaba mucho, me comparaba con los demás y me decía que el resto buscaba todo por sí solo mientras que a mí me daba pereza. No era cierto, TODOS mis compañeros pasaban preguntando, incluso él mismo siempre tenía alguna duda. Pero a mí me exigía callar. También se divertía mucho haciéndome bromas constantes a pesar de que yo le explicaba mi problema para entenderlas. En una ocasión frente a todos me hizo levantarme y sentarme tres veces, para luego echarse una carcajada y decirme que no le hiciera caso, que solamente estaba bromeando mientras todos soltaban la risa. No era fácil ser el hazmerreír de todos. Pero continuaba, trataba de adaptarme a ellos, a los que se burlaban de mis vestimentas islámicas o a los que se ponían a blasfemar contra el nombre de Allah apenas me veían llegar. Era muy común escucharlos decir: Ay Rashida a Allah no le gusta que hagas eso! Al la puta! Jalá, jalá! Mufasa tu Dios… Le escribí al jefe mayor, le expliqué cuán difícil me resultaba todo pero jamás recibí respuesta. Siguieron los cambios, en cuanto aprendía a manejar una región, la cuenta cerraba y me enviaban a otra más complicada cada vez. Cuando entré, expliqué que mi inglés era básico y por ello me enviaron a realizar chats en español, pero mis nuevas funciones implicaban atender a clientes tanto en inglés como en español y aún así, di la talla. En casa, sufría mucho porque las deudas que me dejó mi ex esposo me obligaban a pedir préstamos y adelantos de salario, lo cual me exigió por ejemplo, enviar a mi hija a clases hasta un mes después del inicio del curso lectivo porque no tenía dinero para comprarle su uniforme o útiles escolares. El padre de mi hija solamente me envía la mitad de la pensión que le corresponde y como debo mantener a mis otros dos hijos estudiantes, pagar la renta de la casa y hasta por quien me cuide a la niña mientras yo trabajo y los otros hijos estudian, implicaba el que a pesar de tener un salario, nunca tuviera dinero más que para lo básico y a veces ni siquiera para eso. En muchas ocasiones, no pude enviar a mi hija a la escuela porque no tenía dinero para ponerle merienda en su bolso, no tenía nada que darle para desayunar o almorzar y un día, con toda la vergüenza del mundo tuve que explicárselo a la maestra porque no quería que pensara que yo era irresponsable o ella una vagabunda y me dijo con todo el cariño del mundo que no me preocupara, que era mejor que la enviara y que ella misma se iba a encargar de que en el comedor de la escuela siempre le dieran de almorzar y hasta me llevó a mí y pidió comida para mí. Yo lloraba mucho, pero tenía que hacerme la valiente. Era sumamente importante llegar con mente clara al trabajo para poder concentrarme en los cambios constantes en las funciones. Y apenas llegaba comenzaban las bromas, los compañeros que se burlaban de cualquier cosa que yo hiciera o dijera, y yo solo sonreía…a veces me defendía, pero cuando ellos se quejaban de mi extrema sinceridad, volvía a callarme por temor a perder el empleo. A ser la que “se queja por todo” o a dar lástima. Después de año y medio de trabajar en ese departamento y desesperada por las burlas constantes, decidí abandonar mi vestimenta islámica. Pensé que tal vez, los más idiotas e ignorantes iban a creer que yo había abandonado el Islam e iban a dejar de molestarme. Lloré mucho el día que me quité el velo por el que tanto había luchado y soportado, el que me daba cierta sensación de seguridad y de orgullo de andar esparciendo mi fe islámica, sin embargo logré de cierta forma el efecto deseado. La mayoría de los que me molestaban incansablemente de repente se cansaron. Yo ya era una más del montón, según ellos estaban muy contentos de que me hubiera liberado y mi jefe mayor me dio la bienvenida tal y como si se tratara de otra persona. Estuve muy nerviosa las primeras semanas, para mí era como volver a nacer, me sentía extraña y asqueada de ser testigo de la estupidez humana y cómo un trozo de tela lo cambia todo. Como no me gusta usar pantalones, cambié mi vestuario por faldas por la rodilla y la ropa normal de nuestras latitudes, volví a ser invisible y de cierta manera eso me gustó mucho, me maravillaba sentir que andaba casi de incógnito, porque en esencia era la misma, pero ya los payasos, los que se creen inteligentes y vivarachos dejaron de molestarme con la intensidad que lo hacían. Hace unos cuatro meses, viajando en la buseta del trabajo, la cual me llevaba desde la empresa hasta la puerta de mi casa, recibí una de las agresiones más indignas de las que tengo memoria. Como mi horario era de 3pm a 11pm, por lo general, termina uno agotado y dormita en la buseta. Ese día, iba muy enferma, y me acosté en los asientos de atrás de la buseta a dormir. De repente me despertó un gran escándalo. Me levanté y pude observar como dos hombres que viajaban conmigo en la buseta, compañeros de la empresa para la que laboraba, habían tomado fotografías de mis piernas, y las estaban compartiendo entre ellos, bromeando mucho. Pero no se habían limitado a tomar una foto, de alguna manera mientras yo estaba inconsciente, habían levantado muchísimo mi falda y casi se me veían los calzones, reconocí mis piernas, la enagua, el asiento de atrás de la buseta y cuando se dieron cuenta de que me había despertado y los había observado, escondieron rápidamente sus celulares. Entré en shock, quería lanzarme sobre ellos, gritarles, despedazar sus celulares, gritarles que no tenían derecho a aprovecharse de mí. Sin embargo, analicé la situación, eran cinco hombres contra mí, yo era la única mujer que viajaba a esa hora con ellos. Pensé en los diferentes escenarios que se podían presentar. Pensé en que si me les lanzaba encima, ellos me podían golpear, lo cual implicaba quedar incapacitada algunos días y perder dinero. ESE día por mera casualidad, olvidé en otro bolso el gas pimienta que siempre llevo conmigo y supe que ante semejante indefensión lo mejor era no actuar en ese momento. Además, era mi palabra contra la de ellos, ellos iban a negarlo todo y yo no tenía pruebas de lo que habían hecho. Y callé en el trabajo, pero sí se lo conté a mis hijos en casa. Pasé tres días llorando, sintiéndome estúpida y tan indefensa! Culpándome por haberme puesto en esa situación, por permitirme dormir, por estar cansada, por no ser fuerte. A los tres días decidí contárselo a mis jefes. Me dijeron que hablara con el departamento de Recursos Humanos. Fui y hablé, me concertaron una cita con la gerente de la otra empresa involucrada puesto que uno de los muchachos pertenece a una empresa “hermana” de la que yo trabajaba. Cuando le expliqué a la gerente de Recursos Humanos todo lo que había sucedido con su empleado. Me regañó, me dijo que yo lo que tenía que haber hecho en el momento de la agresión era golpear a los muchachos, arañarlos, gritarles y despedazarles el teléfono y luego ir a donde ella a denunciar. Le expliqué que como he sido víctima de abuso sexual, yo no actúo igual que las demás mujeres que no lo han padecido, que entro en shock y que me paralizo, que analizo las situaciones y los peligros en los que me encuentro para poder salvar mi vida con el menor daño o dolor posibles, pero me volvió a regañar, me dijo que yo ya estaba “muy grande” para andar con traumas y temores, que ya era hora que me dejara de miedos y que los debía enfrentar, que por favor le llevara el nombre del muchacho, si es que el mismo existía. Quedé pasmada, no podía creer lo que escuchaba y supe que esa batalla la tenía perdida, ya no era yo contra los hombres agresores, sino contra ella, la encargada de “defenderme”. Aún así le llevé los nombres de los jóvenes porque según ella se iba a llevar a cabo una investigación exhaustiva de lo que yo había dicho. Pasaron dos meses y nada sucedió. Tenía terror de seguir viajando con los muchachos, entonces, aunque salía a las 11 de la noche, decidí esperar una hora más en el trabajo e irme en la buseta de las 12 de la noche aunque ello implicaba llegar más tarde y más cansada. Me dolió mucho el que NADIE hiciera nada y ser regañada, me puse muy nerviosa, los veía pasar junto a mí, riéndose, burlándose, imaginaba que iban a colocar las fotos que me habían tomado en cualquier sitio en Internet, tuve miedo, mucha vergüenza y sentimientos de impotencia. El rendimiento en mi trabajo, como es de suponerse bajó, aunque llegaba como siempre una hora o más antes del trabajo, me equivocaba a la hora de marcar las entradas o salidas, mi jefe comenzó a ponerme PIP por todo (como a la mayoría) pero yo estaba más vulnerable. Por esos días tuve que llevar de emergencia a mi hija al hospital con un dolor en el corazón. El dolor en el corazón no era tal, sino que lo que tenía era una gastritis severa, bien por falta de comida o por comer en horarios desordenados ya que como yo llegaba a casa a las 2 am para no viajar con los muchachos de las 11 de la noche y debía levantarme a las 5am para enviarla a la escuela, en la mayoría de ocasiones o me dormía hasta un poco más tarde o no dormía del todo y andaba como un zombie ambulante sin poder atenderlo todo. Todo esto se lo expliqué a mi jefe. El último mes trabajé más de cien horas extra para compensar la falta de dinero. Pero el 1 de diciembre me despidieron por no “dar la talla” y “haber bajado tanto los números” que la empresa pide que ya no les sirvo. Volví a llorar, quería gritarles que no era mi culpa, que tal vez si me hubieran ayudado yo podía llegar a ser de nuevo la mejor empleada del año, pero volví a quedar en shock, muda, impotente y ahora con más temor ante la incertidumbre de no tener trabajo. Con el dinero que me pagaron por la liquidación pagué todas y cada una de las deudas que venía arrastrando de hace años. Pagué dos meses de alquiler, compré comida para dos meses, los uniformes y útiles de mi hija, compré una laptop usada y un teléfono para tener más herramientas trabajo. Ya casi tengo dos meses de haber sido despedida y tengo miedo, mucho miedo. He aplicado en más de cien puestos diferentes, que van desde secretaria, hasta cajera, dependiente, call centers y oficios domésticos. Invertí el poco de dinero que quería ahorrar, para revender o personalizar zapatos y tener alguna entrada mientras “me llaman” de algún lado, me afilié a vender productos Rena Ware y Oriflame, pero nada ha dado resultado hasta ahora. Sí tuve miedo, mucho miedo y asco, pero por sobre todo mucha vergüenza, por no haber sido valiente y no haber dado la talla que pedían mis empleadores. Me deprimen los que me dan palmaditas en la espalda y me dicen que confíe en Dios, que todo va a estar bien y que me calme, que muy pronto voy a encontrar algo. Estoy agotada física y mentalmente y aún así, todos los días camino cuatro kilómetros a las 4:30am y luego a las 7pm, no quiero vegetar, quiero pensar, quiero salir de esto. Ya Dios lo ha hecho en otras ocasiones. Entonces entendí que el miedo no me ayuda y aunque pierda lo poco que ya tengo, luchar por mis hijos, pero en especial por mi hija que es la más vulnerable de todas por el abandono que ha sufrido de parte de su padre, es el aliciente para que no pierda la fe y vuelva a intentar entrar al mundo de “los negocios” y siga buscando un empleo. Soy consciente de que a los jefes no les gustan las mujeres como yo, que sólo se defienden cuando las atacan y que a pesar de todo, dan más de lo humanamente posible para ser una buena persona y la mejor empleada. Pero espero el milagro y le pido a Dios, el Único, el Omnipotente, el Compasivo y Misericordioso que no me olvide, porque yo sé que es Justo y que nos da lo que necesitamos en Su tiempo y no en el nuestro. Lo único que le pido es un trabajo decente para poder mantener mi dignidad y la de mis hijos que son los testigos de que todo esto que digo es cierto. Rashida Jenny Torres Musulmana Costarricense. 18 de enero de 2013.

martes, 30 de octubre de 2012

Dicen que dejé de ser musulmana.


Dicen que dejé de ser musulmana porque tuve que abandonar el velo por ciertas circunstancias que estaban dificultando mi vida en esta parte del planeta. Dicen que dejé de ser musulmana porque me gusta hablar, preguntar e investigar sobre todo tipo de temas que muchos consideran tabú, inclusive el sexo, sí el sexo y yo los expongo sin tapujos, a plena luz del día y en público. Dicen que dejé de ser musulmana porque me codeo y trato de convivir en paz con otros que no son musulmanes, porque o son mis amigos o mi familia o simplemente mi entorno. Dicen que dejé de ser musulmana porque me da miedo la imagen que proyecta el niqab y la burka, porque aunque me encanta ver mujeres usando el velo, esa vestimenta fantasmagórica me parece indigna y fuera de lugar, fanática y perversa. Dicen que dejé de ser musulmana porque cuando estoy indignada puteo. Dicen que dejé de ser musulmana porque abarco muchos temas para sólo para llamar la atención y ser la más “popular”. Dicen que dejé de ser musulmana porque no juzgo a los demás ni me creo mejor solo por ser musulmana. Dicen que dejé de ser musulmana porque me niego a seguir la sunna o relatos débiles del profeta Muhámmad (pbsce) si contradicen al Sagrado Corán. Dicen que dejé de ser musulmana porque amo a mi país, canto su himno y realizo el saludo a su pabellón nacional con un gran orgullo y emoción. Dicen que dejé de ser musulmana porque critico a los musulmanes que son fanáticos. Dicen que dejé de ser musulmana porque no puedo callar la verdad que nos afecta ni tapar la mentira que nos enferma. Dicen que dejé de ser musulmana porque no le impongo la religión a mis hijos. Dicen que dejé de ser musulmana porque no asisto a mezquitas corruptas. Dicen que dejé de ser musulmana porque me encanta la ciencia, el arte, la cultura y la música. Dicen que dejé de ser musulmana porque me desespero por las injusticias cometidas contra no musulmanes. Dicen que dejé de ser musulmana porque no quiero gastar el poco dinero que tengo en ir a la Meca si tengo gente de mi familia y al prójimo que se encuentran en verdadera necesidad y a las cuales les puedo ofrendar ese dinero. Dicen que dejé de ser musulmana porque me encanta sonreír. Dicen que dejé de ser musulmana porque no me avergüenza el cuerpo humano. Dicen que dejé de ser musulmana porque si veo a un hombre guapo o a una mujer bella o algo bueno en alguien se los hago saber. Dicen que dejé de ser musulmana porque no le impongo el hijab a mi hija. Dicen que dejé de ser musulmana porque no he podido aprender el idioma árabe. Dicen que dejé de ser musulmana porque no paro de denunciar la corrupción venga de donde venga. Dicen que dejé de ser musulmana porque quiero participar en la política de mi país para dejar de hablar y crear soluciones en vez de pasar lamentándome por lo que otros no hacen. Dicen que dejé de ser musulmana porque preferiría casarme con un no musulmán que respete mi fe y a mí misma que con un musulmán que me haga indigna. Dicen que dejé de ser musulmana cuando la única verdad es que me siento más musulmana que nunca. Rashida Jenny Torres Musulmana costarricense.

sábado, 21 de julio de 2012

Nosotros los occidentales, los principales responsables

Leonardo Boff.

El conjunto de crisis que avasalla a la humanidad nos obliga a parar y hacer un balance. Es el momento filosofante de todo observador crítico, siempre que quiera ir más allá de los discursos convencionales e intrasistémicos.

¿Por qué hemos llegado a la situación actual que objetivamente amenaza el futuro de la vida humana y de nuestra obra civilizatoria? Respondemos sin mayores justificaciones: los principales causantes de este recorrido son aquellos que en los últimos siglos detentaron el poder, el saber y el tener. Ellos se propusieron dominar la naturaleza, conquistar el mundo entero, someter a los pueblos y poner todo al servicio de sus intereses.

Para esto utilizaron un arma poderosa: la tecnociencia. Por la ciencia identificaron cómo funciona la naturaleza y por la técnica realizaron intervenciones para beneficio humano sin reparar en las consecuencias.

Los señores que realizaron esto fueron los europeos occidentales. Nosotros latinoamericanos fuimos agregados a ellos a la fuerza como un apéndice: el Extremo Occidente.

Esos occidentales, sin embargo, están hoy enormemente perplejos. Se preguntan aturdidos: ¿cómo podemos estar en el ojo de la crisis si tenemos el mejor saber, la mejor democracia, la mejor economía, la mejor técnica, el mejor cine, la mayor fuerza militar y la mejor religión, el cristianismo?

Ahora estas “conquistas” están puestas en entredicho, pues ellas, no obstante su valor, es innegable que ellas no nos proporcionan ningún horizonte de esperanza. Sentimos que el tiempo occidental se ha agotado y ha pasado ya. Por eso ha perdido cualquier legitimidad y fuerza de convencimiento.

Arnold Toynbee, analizando las grandes civilizaciones, notó esta constante histórica: siempre que el arsenal de respuestas para los desafíos ya no es suficiente, las civilizaciones entran en crisis, empiezan a descomponerse hasta que colapsan o son asimiladas por otra. Esta trae renovado vigor, nuevos sueños y nuevos sentidos de vida personales y colectivos. ¿Cuál vendrá? ¿Quién lo sabe? He aquí la pregunta crucial.

Lo que agrava la crisis es la persistente arrogancia occidental. Incluso en decadencia, los occidentales se imaginan como la referencia obligatoria para todos.

Para la Biblia y para los griegos este comportamiento constituía el supremo desvío, pues las personas se colocaban en el mismo pedestal de la divinidad, considerada como la referencia suprema y la Última Realidad. Llamaban a esa actitud hybris, es decir, arrogancia y exceso del propio yo.

Fue esta arrogancia la que llevó a Estados Unidos a intervenir con razones mentirosas en Irak, después en Afganistán y antes en América Latina, sosteniendo durante muchos años regímenes dictatoriales militares y la vergonzosa Operación Cóndor mediante la cual centenares de líderes de varios países de América Latina fueron secuestrados y asesinados.

Con el nuevo presidente Barak Obama se esperaba un nuevo rumbo, más multipolar, respetuoso de las diferencias culturales y compasivo con los vulnerables. Craso error. Está llevando adelante el proyecto imperial en la misma línea del fundamentalista Bush. No ha cambiado sustancialmente nada en esta estrategia de arrogancia. Al contrario, inauguró algo inaudito y perverso: una guerra no declarada usando “drones”, aviones no tripulados. Dirigidos electrónicamente desde frías salas de bases militares en Texas atacan, matando a líderes individuales y a grupos enteros en los cuales suponen que puede haber terroristas.

El propio cristianismo, en sus distintas vertientes, se ha distanciado del ecumenismo y está asumiendo rasgos fundamentalistas. Hay una disputa en el mercado religioso para ver cuál de las denominaciones consigue reunir más fieles.

Hemos presenciado en la Río+20 la misma arrogancia de los poderosos, negándose a participar y a buscar convergencias mínimas que aliviasen la crisis de la Tierra.

Y pensar que, en el fondo, solamente buscamos la sencilla utopía, bien expresada por Pablo Milanés y Chico Buarque: “la historia podría ser un carro alegre, lleno de un pueblo contento”.

(*) Teólogo

http://www.elpais.cr/frontend/noticia_detalle/3/70183

miércoles, 27 de junio de 2012

Necesitamos otra mezquita en Costa Rica.




Estoy tratando de ayudar a hacer otra mezquita en Costa Rica porque la única que existe funciona como un club social privado para árabes adinerados, mientras que la directiva de la actual boicotea cualquier intento de alguien por ayudarnos a construir otra.

Represento a un grupo de mujeres musulmanas solas, que no tenemos apoyo de ninguna organización gubernamental o no.

Algunas fuimos mujeres agredidas por nuestras familias y parejas cristianas por haber aceptado el Islam, otras fuimos agredidas por musulmanes que no entienden nuestra fe y se creen con el poder de tratarnos como "no personas" y por eso, preferimos a estar solas a vivir sin dignidad.

Si estás interesado en ayudarnos a crear otra mezquita nueva, que en realidad sea para musulmanes, sobre todo latinos y conversos, por favor contáctame.

Me encanta la idea de una mezquita solo para mujeres, sin embargo los hombres también serían bienvenidos siempre y cuando no quieran venir a avasallar nuestros derechos de musulmanas.

También intento crear un museo de religiones en el que se predique con el ejemplo, el deseo expreso de Allah y su Mensajero Muhámmad (pbsce) de respetar todos los credos y culturas.

Mi mayor anhelo sería que la mezquita tenga un rótulo enorme que diga en español, inglés y árabe: Bienvenidos todos! Welcome everybody! Marhaban!

Quiera Allah tocar el corazón de alguna asociación o hermano que comprenda que nosotras, las mujeres solas, sin poder económico y trabajadoras, podemos ser usadas por el Altísimo para crear grandes obras.

Allahu akbar!

Rashida Jenny Torres
Musulmana costarricense

sábado, 23 de junio de 2012

Existe la permisibilidad de la violación dentro del matrimonio islámico?

Hace unos días, leía un artículo del sheikh Bilal Phillips (con quien tengo un entrañable contacto virtual) y quedé perpleja ante la defensa que hizo de la violación que según él y otros eruditos musulmanes, puede cometer el esposo dentro del matrimonio en el Islam, atenido en la aleia que dice que:

"Vuestras mujeres son como un campo de labranza, sembrad, pues vuestro campo [mantened relaciones con ella] de la manera que queráis". (La Vaca 2: 223)

Y comencé a recordar…algo que mi mente había bloqueado durante tantos años cuando fui obligada a casarme con 15 años de edad y mi matrimonio duró 16 años con un hombre que me violó constantemente.

Recuerdo cómo esta persona no aceptaba un no como respuesta y mientras estuvimos casados solamente no tuvimos relaciones sexuales mientras yo tenía la regla o estaba en cuarentena (desde el punto de vista islámico, todo esto sería lícito).

Cuando yo me negaba, ya fuera por cansancio, apatía o enfermedad, no había manera de que yo fuera respetada, ya que no me dejaba dormir o simplemente me violaba.

En las ocasiones en las que llevó a cabo varias de sus violaciones, yo estaba seriamente enferma, sin embargo, decía que le excitaba mucho mis quejidos porque asumía que eran por placer.

En muchas ocasiones yo aceptaba la relación solamente para que me permitiera dormir, porque, estaba tan agotada!

Debía atender a tres niños, el negocio familiar, la casa y mi estudio.

He recordado lo que se siente ser un simple recipiente para depositar el semen, en donde mientras él se satisfacía yo solamente lloraba o estaba de medio lado amamantando a mi bebé.

En otra ocasión ni siquiera respetó que mi madre se tuvo que quedar a dormir en casa y en nuestra cama, igual me obligó a tener sexo “despacito” porque ella no se iba a dar cuenta.

Y comencé a odiarlo, a sentir asco de él, a repelerlo, a no acercármele jamás para dedicarle una frase de cariño (por supuesto no las merecía), comencé a creer que era lesbiana, me confundí tanto!

Cuando ya ni siquiera podía aceptar sus acuosos besos, me tachaba de prostituta porque según él es un comportamiento típico de ellas, ya que “las prostitutas no besan”.

Olía mi ropa íntima para saber si podía detectar el semen de los otros varones con los que según él yo estaba mientras iba a estudiar o él se encontraba fuera de casa.

Y así viví 16 años, siendo una cosa, mostrando mi eterna sonrisa, pero engordando 30 kilos porque también a veces me mataba de hambre y en otras me obligaba a comer.

Cuando fui abusada sexualmente por su cuñado y luego de que su hermano me propuso sexo, siempre me culpó a mí, yo era la que los provocaba.

Al cabo de quince años, de constantes violaciones tanto psicológicas como físicas, decidí abandonarlo.

Y hasta hoy había dicho que él nunca me había agredido físicamente, pero, acaso no es la violación dentro del matrimonio una de ellas?

Por eso, encontrarme con el texto del señor Bilal Phllips y quienes le precedieron y continúan apoyando estas aberraciones, me enfurece, indigna y me hace recordar lo que siente alguien a quien un enfermo mental convierte en “no persona”.

Muchos permiten incluso que se calle la violación en el matrimonio debido a este hadiz:

Dijo el Mensajero de Allah (sws) al respecto: “Entre las peores personas para Allah (sws) en el Día del Juicio estará el hombre que después de mantener relaciones con su esposa divulga sus secretos”.

Yo soy entonces de entre las peores personas! Porque prefiero contar mi terrible experiencia para demostrar que no puede ser lícita la violación dentro del matrimonio, ya que conduce a traumas y conductas peores que el negarse a mantener relaciones sexuales si no hay deseo de ambas partes.

Termino refutando a los sabios islámicos que promueven, permiten o minimizan la violación dentro del matrimonio, porque nuestro amado profeta (pbsce) también dijo:

"Cuando cualquiera de vosotros haga el amor con su mujer, que no vaya a ella como un pájaro; en lugar de eso él debe ser lento y pausado".

El Profeta dijo, "No debe haber ninguno entre vosotros que haga el amor con su mujer como animales; más bien debería haber un mensajero entre ellos." Cuando le preguntaron sobre el significado de ese mensajero, él dijo: "Significa besando y hablando".

Astagfirullah!!!

Rashida Jenny Torres
Musulmana costarricense



http://www.publico.es/internacional/214674/afganistan-legaliza-la-violacion-dentro-del-matrimonio

jueves, 21 de junio de 2012

Musulmana sin velo.





Desde el año 2003 acepté al Islam como mi fe y estilo de vida.

A partir del año 2004, comencé a usar el velo ininterrumpidamente.

He librado batallas a favor de usarlo por voluntad propia. Cuando lo comencé a llevar nadie me obligo o sugirió que lo hiciera, lo hice feliz, tranquila y me funciono de la mejor manera.

Durante todo ese tiempo, logre ahuyentar a todo tipo de varones, buenos y malos.

Muchas musulmanas me admiraron por la valentía que demostré al llevarlo contra viento y marea.

En las fotografías de mi documento de identidad y pasaporte uso el velo aunque eso haya implicado muchos inconvenientes.

A través de estos 9 años, en los que por la Voluntad de Allah he tenido que aprender la mayoría de las cosas yo sola, he de confesar, que he cometido cientos de errores, sin embargo, cuando yo misma caigo en la cuenta de mi yerro o alguien me convence con argumentos razonables de mi error, jamás he temido virar y pedir disculpas, sea cual fuere el caso y la situación.

Durante todo este tiempo, de autocrítica y de conocer más al Islam y a los musulmanes, descubrí que llevo al Islam en mi corazón más de lo que yo creía y comencé a cambiar.

Comencé a detestar la actitud de las musulmanas que creen que porque usan el velo, son mejores que las que no lo llevan.

Comencé a detestar la idea esparcida de que los musulmanes somos lo mejor de la Tierra solo por ser musulmanes, siendo que muchos cometemos crímenes atroces y aún así, son justificados y apadrinados por cómplices solamente para “tapar” el defecto.

Comencé a observar como los “haramistas” complicaron todo y ahora resulta que no hay que preguntar qué es ilícito sino todo lo contrario: qué se puede hacer?

Han prohibido la música (aunque sea instrumental o para alabar a Allah), las fotografías (aunque no sean con fines de adoración), pintarse las uñas, usar velos que no sean blancos o negros, maquillarse, ponerse perfume, usar zapatos con algo de tacón, hablar con gente del sexo opuesto, rezar juntos, amar al país en el que se nace si no es islámico, cantar el himno, votar a tus gobernantes, la entrada a las mezquitas, el dar caridad a un no musulmán (aunque lo necesite más), la libertad de culto, la libertad de expresión, el derecho a equivocarse, el contacto humano, las ciencias, la búsqueda del conocimiento, la sexualidad sana y natural.

Y han permitido, promueven e inventan castigos para todo, entre los cuales los más “populares” son: matar a los judíos, matar a los homosexuales, matar a los ateos, matar aun a musulmanes solo porque no rezan, matar a los shias, odiar a los sufis, imponer la fe, instigar la venganza, complicarlo todo.

Ahora, ya no es musulmán el que cumple los cinco pilares como lo ordenó Allah, sino el que coloca las manos en tal o cual posición, solo la que lleva velo, el que reniega de su nacionalidad y lucha contra su país por no ser musulmán o el que simplemente decide inmolarse para matar a culpables e inocentes.

Y dudé, comencé a pensar en que algo no estaba bien, el Islam es facilidad y se nos insiste en la idea de que no puede haber imposición en materia de religión, entonces, por qué querer imponerle a los que no piensan como yo, mi opinión errada o no?

No niego que puedo estar equivocada, todo lo que he aprendido sobre el Islam ha sido de manera autodidacta, a los sheikhs que he conocido personalmente o han sido agresores o meros títeres de una mezquita perversa e ignominiosa de la cual me avergüenzo pisar.

He escuchado a las mujeres de mi mezquita criticando a las que encontraron al Islam porque se enamoraron de un musulmán, veo a los árabes que convierten las mezquitas en clubes sociales privados y menosprecio del que no es árabe o adinerado.

Veo cómo tantos estudian y se aprenden de memoria el sagrado Corán completo, la sharia, el idioma árabe y los hadices para tener los suficientes elementos para enriquecerse y ganar un estatus alto dentro de la comunidad o los que simplemente usan ese conocimiento para poder menospreciar al que no tiene acceso a ellos.

Lo he cuestionado, todo, lo he preguntado todo y estuve a punto de abjurar de mi fe por hermanas que me condenan y critican mi ansia y sed de conocimiento, de no creerme todo a pie juntillas, por no hacerme yo misma una lobotomía.

Y entonces decidí que el Islam es bello y perfecto, pero tal y como me ha abierto muchas puertas, el velo me ha cerrado otras en esta parte del planeta.

Soy una mujer sola con tres hijos a los que mantener y supe que había llegado el momento de hacer un cambio, algo que no riña con mi fe pero que me reconcilie con la sociedad en la que vivo, trabajo y tengo a toda mi familia.

Decidí ser una musulmana sin velo.

Estoy consciente de que muchos se van a decepcionar de mí y van a pensar que he abandonado el Islam.

También sé que las feministas me van a felicitar por mi “valentía”, sin embargo, no es una decisión que tomo para fastidiar a unos o complacer a otros.

Es una decisión que llevo meditando por dos años, en donde sabía que debía realizar un cambio pero no entendía por dónde comenzar.

Sé que puedo ser una musulmana honesta, decente y emprendedora aunque no lleve el velo.

Tengo más de diez años de defender a las que lo usan y ahora me corresponde dejar de observar los toros desde la barrera y vivir con el estigma de ser condenada por los que se creen mejores y felicitada por los que piensan que no llevar el velo libera.

El día que me quité el velo frente a mis compañeros de trabajo lloré, pero antes de eso les pregunté qué pensaban si yo me quitaba el velo y la respuesta de uno de ellos me ayudó a tomar el valor: Con o sin velo, eres Rashida.

Al día siguiente me vestí decente, para las normas occidentales y llegué sin avisarle a nadie sin mi velo eterno.

Al principio mis compañeros no me reconocieron pero cuando cayeron en la cuenta de que era yo se me abalanzaron a abrazarme, me felicitaron y me dijeron: bienvenida!

Yo temblaba como gelatina y mi cara tardó tres días en dejar de ruborizarse cada vez que alguien me hacía un comentario sobre “todos los años que me quité de encima”, lo “radiante” y el “aura nueva” que refleja mi cara.

El velo creó una barrera infranqueable entre mi sociedad y yo: ningún varón se me acercaba a hablarme y la mayoría de mujeres me veían como la pobre reprimida.

Supe entonces, que no era yo quien llevaba el velo, era a ellos a quienes se les cayó el velo de la ignorancia y cuando me vieron sin unos cuantos centímetros de tela, pudieron comprender que siempre he sido así, pero que sus prejuicios no permitían verme.

Usar el hijab me ayudó a repeler a los varones automáticamente, ya que la mayoría me tienen terror o no me toman en serio y por lo tanto, ni se animan a invitarme a salir o a entablar una conversación seria…fácil no?

Qué fácil no tener siquiera que decirle NO a un varón porque tengo un repelente que le impide acercarse a mí…qué fácil no ser probada en ningún aspecto?

Y yo, yo lo siento mucho, no soy una mujer fácil.

Ya me invitaron a salir varios varones y me he sentido tan digna y decente al tener la oportunidad de decir: NO, que comprendo que aunque usar el velo ya no forma una parte intrínseca de mi personalidad, lo recomiendo a todas las hermanas que por una u otra razón son débiles o se sienten indefensas ante el sexo opuesto.

Así como nadie me obligó a ponerme el velo, nadie me ha obligado a dejarlo.

La sensación de dignidad, respeto y fe que siento al poder estar en un país y en una fe en la que puedo elegir lo que hacer, me hacen postrarme hasta el suelo y agradecerle a Allah por el hermoso don del libre albedrío con el que todos nacemos y con el que sin embargo, no todos mueren.

Todavía llevo el velo en mi bolso, no voy a cambiar mis fotografías de mi documento ni del pasaporte y lo voy a usar cuando yo quiera, esporádicamente. Así como la gente se acostumbró a verme con velo y a asociarme ipso facto con el Islam y los prejuicios, ahora es el turno de que me asocien con el Islam y toda la verdad que unos cuantos fanáticos han degenerado, para detrimento de nuestra hermosa y perfecta fe.

Debo confesar que también me harté de los pocos musulmanes que insistieron en que lo que yo quería era llamar la atención, claro que quiero llamar la atención!

Mientras tenga un halo de vida, nadie podrá callarme, solo Allah!

Por eso, le he pedido que en cuanto yo guíe a alguien al desvío, me quite la vida inmediatamente y me condene al Fuego Eterno.

Entonces, estoy tranquila, porque Él, guía a quien quiere y como sé que soy imperfecta Le pido que me lleve por donde Él quiere y como Él quiere y sea lo mejor para mí aunque ello implique que continúe sola para siempre y me quede sin amigos o hermanos.
Astagfirullah.

Rashida Jenny Torres
Musulmana costarricense.
Junio de 2012.

lunes, 11 de junio de 2012

Amamantar o no amamantar, he ahí el dilema...

Resulta que desde tiempos bíblicos, se sabe que la edad promedio para amamantar a los niños ronda entre los 2 y 4 años de edad.
Ayer, hablando con algunos amigos, me sorprendió tanto la tergiversación que hace la sociedad sobre las cosas buenas y naturales para hacerlas parecer "feas, malas o inadecuadas"!
Ya que según ellos y conste, había mujeres en la conversación, se ve HORRIBLE el que una madre amamante a su hijo más de 6 meses, puesto que basados en su propia ignorancia, después de ese tiempo, los niños ya no necesitan los nutrientes de la leche materna y lo único que sale es "agua", aparte de lo bochornoso que resulta observar a una mujer amamantar a su hijo...
Ay Dios! Juro y juro que yo querría quedarme callada cuando escucho tanta estupidez y morbo juntas pero no puedo.
Tengo 4 hijos y a los dos mayores lastimosamente por ignorancia y falta de consejo no pude amamántar, pero cuando nació el tercero me propuse hacerlo a como diera lugar.
Los beneficios fueron inmediatos y para toda la vida ya que los niños amamantados son más seguros y sanos e incluso independientes que los que no lo fueron.
Es cierto que tuve que pasar muchas vergüenzas y ser la comidilla de los malpensados porque a uno de ellos amamanté 4 años exactos y a mi negrita preciosa 2.
Tuve que ver miradas morbosas tanto de hombres como de mujeres y comentarios dolorosisimos como por ejemplo de un ex-cuñado que me dijo: A ese niño ya no le hace falta la leche, a usted lo que le gusta es "tenerlo pegado"!
O qué decir del día que viajando en el autobús, aunque iba tapada amamantando a mi bebé recién nacido, un estúpido que iba de pie me dijo a los lejos y con un sutil movimiento de labios: D E M E ...
También he notado que en los países islámicos se toma como una terrible falta de respeto amamantar a un hijo fuera de la casa porque según "la tradición" al niño hay que acostumbrarlo a un horario estricto para no pasar la terrible vergüenza de tener que amamantarlo por la calle.
Yo quisiera saber: en qué lugar del sagrado Corán o en un solo hadiz auténtico se nos indica que amamantar a un bebé fuera de casa es "indecente e ilícito"?
Después de trabajar ad-honorem con el Banco de Lactancia Materna de mi ciudad, ofreciendo charlas y ayudas sobre la importancia, comodidad y beneficios que conlleva amamantar a nuestros hijos, me quedaron grandes experiencias y bellisimas anécdotas.
Y a pesar de que el amamantar es un proceso completamente natural y necesario para el sano desarrollo de nuestros hijos, muchos se empeñan en asegurar que lo mejor es usar fórmulas lácteas para comodidad y beneficios (de la Nestlé por ejemplo) de tooodas las madres del mundo.
Resultando entonces que tal como me dijeron mis amigos ayer, una mujer que como yo, tuvo la osadía de amamantar a mis hijos "tanto tiempo", es una mujer MUY RARA y casi alienigena.
Espero entonces que Dios perdone mi terrible, vergonzoso e ignominioso pecado. Mea culpa.
Y es por situaciones como esta y tantas otras que yo soy "la loca" y escandalosa...qué pereza y orgullo me da no encajar en los cánones pre-establecidos de la ignorancia y estupidez de la sociedad. Sensación agridulce y desgastante también, por eso a veces pienso que mi Paraíso debe estar como mínimo allá por Jupiter, porque pareciera que no fui hecha para este planeta, gente como yo jamás va a "calzar". Sólo espero que vengan pronto mis ancestros a abducirme lo mas pronto posible. Neno, neno!!!

Rashida Jenny Torres
Musulmana costarricense

lunes, 16 de abril de 2012

Carta de un elefante al Rey de España.


Por: Juan Arias

Majestad, acabo de recibir una carta de un elefante de Botsuana con el ruego de que se la haga llegar. No sé aún por qué escogió a este periodista para dicho trámite. Quizás porque los elefantes son uno de los animales con mayor memoria y él recuerde que cuando su Majestad era aún Príncipe y yo trabajaba en los servicios culturales de la RAI-TV en Italia, después de haber prometido no seguir escribiendo para España en protesta contra el proceso de Burgos, durante la dictadura franquista, me pidió para ir a conversar con Usted y su esposa la entonces Princesa Sofía.

Su Majestad nació en Roma y siempre se había interesado por la política italiana. Quería entonces saber cómo estaban las relaciones entre el Partido Comunista (PC) y la Democracia Cristiana.

El elefante quizás se recuerde que yo pasé una tarde con sus Majestades los Príncipes en Madrid. Y quizás recuerde algunas cosas que me dijeron entonces. Por ejemplo lo que pensaban del Opus Dei y de los comunistas y de la derecha franquista. Lo que me dijo acerca de que quería ser “Rey de todos los españoles” y que una persona como su Majestad que había recorrido el mundo sólo podría ser un “Rey democrático”. Ah, y también que de lo que más iba a sufrir cuando llegara al trono era de perder su vida privada. Y elogió el que yo hubiera interrumpido mis lazos con la España franquista, para “preservar mi imagen cuando llegara la democracia”.

Quizás se acuerde el elefante, con su prodigiosa memoria, que yo le contaba a su Majestad que el entonces anciano y popular Presidente de la República de Italia, Sandro Pertini, con quien yo tenía buenas relaciones, me decía: “Yo soy socialista y republicano, pero amo a su rey como a un hijo y lo admiro porque ha salvado a España de un golpe militar (el de Tejero)”.

Quizás recuerde que su esposa ya Reina, concedió en España su primera entrevista para Babelia, el suplemento cultural de este diario del que yo era entonces responsable. Y quizás se recuerde también el elefante de que a mano izquierda de donde escribo, tengo en un cuadro el diploma que su Majestad me concedió de la Cruz Militar al Mérito Civil, por el conjunto de mi obra y que mis amigos brasileños, cuando lo ven aprovechan para hacer elogios de su Majestad a quién se le admira en Brasil.

De cualquier modo, con el respeto que me merece su Majestad y lo que ha representado y representa para la consolidación de la democracia en mi país, a pesar de no ser ni monárquico ni republicano, me atrevo a enviarle esta carta del anónimo elefante de Botswana que ha llegado a mis manos.


CARTA DEL ELEFANTE

Señor Rey de España:


Soy un elefante de Botsuana, el país africano en el que me dicen que su Majestad ha estado recientemente para descansar de sus fatigas, cazándonos en un safari. Los elefantes somos mansos, aunque fieros cuando nos atacan. También nuestros dioses, los de la sabana, son dioses buenos, no vengativos, aunque sí celosos de sus habitantes.

Quizás por ello, han querido reservar su vida, importante para su país, aunque han querido advertirle con su caída y sus fracturas en el campamento desde donde salía para cazarnos, que sería mejor ya para su Majestad que ha vivido ya más de lo que vivimos uno de nosotros, dedicase su tiempo a otras cosas, en vez de venir a matarnos.

Por ejemplo a seguir a esa España que se está desmoronando económicamente, a ese 52% de jóvenes que sufren el aguijón del paro después de tantos años de estudios, o simplemente a disfrutar de ver a los animales correr y divertirse en su habitad natural, pero sin escopetas, con las manos vacías o llenas de flores.

Nosotros sabemos que no ha hecho nada ilegal viniendo y pagando muchos miles de euros para matar a uno de los nuestros. Se lo permiten las leyes de mi país. Para muchos, matar gratuitamente animales es como lo era antiguamente cazar a lazo a los negros o indios para esclavizarlos.

¿Pero basta que algo sea legal para realizarlo? Existen también las leyes del corazón, no escritas, las de los sentimientos humanos, que dicen por cierto que son superiores a los nuestros y existen ciertos ejemplos que un Rey debe ofrecer de su vida incluso privada.

Su Majestad, desde su primer discurso como Rey, afirmó que quería serlo de todos los españoles. Yo sé que en España hay aún mucha gente que no se importa de ver sufrir o morir a los animales y que hasta se divierte observándolo. Pero existen también millones, sobretodo de jóvenes, que aman a los animales, que quieren protegerles y conviven con ellos. A esos millones de españoles, no creo que les guste especialmente la imagen de su Rey llegando a esta África, que es nuestro territorio, escopeta al hombro, para distraerse disparándonos sin que podamos defendernos.

Nos han dicho, Majestad, que posee una de las mejores colecciones de escopetas de caza que existen. ¿Podemos hacerle una sugerencia? Haga de ellas un museo y anuncie a los españoles, que su Rey ya no va a matar a ningún animal y que los años que aún le queden de existencia- que le deseamos sean aún muchos más de los que nosotros vivimos, los va a dedicar a distraerse a favor de la vida y no de la muerte.


Sabemos que nosotros, los elefantes, como el resto de los animales, no tenemos derechos. Nacemos para ser cazados y muertos. Pero queremos recordarle que nosotros no hacemos mal a nadie. Somos sensibles y humildes y hasta nos parecemos a ustedes los Homo Sapiens. Dicen los zoólogos que somos de los pocos animales que respetamos a nuestros difuntos y de los pocos que saben reconocerse, como los humanos, en un espejo.

Es verdad que quizás para ustedes los humanos los elefantes seamos inútiles, no somos indispensables para nada, pero, no por ello deben tener el derecho de matarnos. También las monarquías hoy- y lo digo con todo el respeto- aparecen inútiles para muchos y no por eso se hace la caza a los reyes y reinas.

Y hablando de reinas, nos gustaría saber qué piensa su discreta y querida reina Sofía de su amor por la caza de elefantes. Ella como mujer y como madre, debe saber que en nuestra organización en la sabana, vivimos un reino matriarcal. Ellas, las elefantas, organizan y dirigen nuestra comunidad. Son madres amorosas, dan de mamar a sus hijos durante tres y hasta cinco años y sufren como ustedes los humanos cuando se los matan por capricho.

Por último nos gustaría que sus nietos y biznietos, Majestades, un día consiguieran divertirse sin necesidad de venir a África a cazarnos y arrancar nuestros colmillos de marfil para adornar los palacios reales con sus trofeos de muerte.

Quizás, ni queriendo podrán ya hacerlo porque quedamos sólo 30.000 elefantes en todo el mundo y al ritmo con el que nos matan, sus nietos ya no tendrán como hacerlo, porque habremos sido extintos. Tendrán que conformarse con cazar cucarachas que al parecer tienen un millón de años y resisten hasta a las radiaciones atómicas. Nosotros, no. Somos más grandes, pero más frágiles. Quizás por ello nos amen tanto los niños a los que les gusta divertirse con nosotros. Vivos, no muertos.

Sólo desearle, Majestad, en nombre de nuestros dioses, que se recupere pronto del susto que le hemos dado, que no era para matarle, sino para hacerle pensar que sería mejor para su Majestad, que a la hora de dejar este Planeta, los elefantes que aún estemos vivos, podamos llorar por usted en vez de alegrarnos por haber perdido a un verdugo.

Los vientos de la selva son misteriosos, Majestad. ¿ Por qué no nos regala sus escopetas en vida?

Con respeto y en nombre de todos los elefantes de Botsuana.



http://blogs.elpais.com/vientos-de-brasil/2012/04/carta-de-un-elefante-al-rey-de-espana-.html

domingo, 15 de abril de 2012

La guerra que usted no ve.


“La guerra que usted no ve” es el segundo largometraje documental de John Pilger para el cine, en una carrera en la que ha producido más de 56 documentales de televisión. Se centra en el papel de los medios de comunicación en la guerra. La televisión es la fuente principal de información para la mayoría de la gente. En Gran Bretaña, una gran parte del periodismo de televisión está dedicado a crear una suerte de mitología de la “objetividad”, la “imparcialidad”, y el “equilibrio”. La BBC ha elevado estos principios a una especie de causa noble y desinteresada, lo que le permite transmitir visiones preferidas por el “establishment” vestidas con un ropaje de noticias. Esto nos permite entender porqué la propaganda en las sociedades libres, como Gran Bretaña y los Estados Unidos, es mucho más eficaz que en las dictaduras. Mientras los periodistas “profesionales”, especialmente los organismos de radio y televisión, se presenten falsamente como una especie neutra, la verdad no va a tener ninguna posibilidad de imponerse. Si no hay flujo libre de información, no hay democracia. Sin un público informado, las autoridades políticas o empresariales no pueden ser obligadas a rendir cuentas, y si no rinden cuentas, se corrompen muy pronto.

Esto seguramente ayuda a explicar por qué tantas personas en los medios de comunicación apenas podían contener su furia por las filtraciones de Wikileaks: «¿cómo se atreve este tipo que no pertenece a ninguno de nuestros “clubes” a interponerse en el derecho que tienen los medios para ser utilizados, halagados y mentidos?». Los medios de comunicación no cambiarán mientras no cambie su estructura. Un periódico de Murdoch, o uno de sus canales de TV siempre reflejaran los intereses rapaces de Murdoch. En cuanto a que el Internet proporcione una información alternativa sobre la guerra, eso ya está sucediendo. La mayoría de los mejores reportajes sobre Iraq fueron publicados en la web –por parte de aquellos como Dahr Jamail y Nir Rosen, y “periodistas ciudadanos”, como Jo Wilding. Y ya está sucediendo donde probablemente es más importante: en los centros mismos del poder, donde, al parecer, casi todo está siendo filtrado y publicado en la web, y ojala que esto continúe por mucho tiempo.

“Hoy día tenemos noticias las 24 horas del día. Las frases de impacto nunca se detienen. Y las guerras nunca se detienen. Irak, Afaganistán, Palestina… Esta película es sobre la guerra que usted no ve. Basándome en mi experiencia personal como corresponsal de guerra, vamos a estudiar principalmente la televisión centrándonos en los canales más populares de los Estados Unidos y Gran Bretaña. La película indagará cual es el rol de los medios en las guerras de rapiña como las de Irak y Afganistán, por qué muchos periodistas tocan los tambores de guerra no obstante las mentiras de los gobiernos, y cómo los crímenes de guerra han sido narrados y justificados sin son crímenes.”
John Pilger


Para ver el documental completo por favor haga click aquí

http://videotecaalternativa.net/la-guerra-que-usted-no-ve-the-war-you-don%C2%B4t-see-subtitulado

jueves, 5 de abril de 2012

Lo que hay que decir. Gunter Grass



Gunter Grass

Por qué guardo silencio, demasiado tiempo,
sobre lo que es manifiesto y se utilizaba
en juegos de guerra a cuyo final, supervivientes,
solo acabamos como notas a pie de página?

Es el supuesto derecho a un ataque preventivo
el que podría exterminar al pueblo iraní,
subyugado y conducido al júbilo organizado
por un fanfarrón,
porque en su jurisdicción se sospecha
la fabricación de una bomba atómica.

Pero ¿por qué me prohíbo nombrar
a ese otro país en el que
desde hace años —aunque mantenido en secreto—
se dispone de un creciente potencial nuclear,
fuera de control, ya que
es inaccesible a toda inspección?

El silencio general sobre ese hecho,
al que se ha sometido mi propio silencio,
lo siento como gravosa mentira
y coacción que amenaza castigar
en cuanto no se respeta;
“antisemitismo” se llama la condena.

Ahora, sin embargo, porque mi país,
alcanzado y llamado a capítulo una y otra vez
por crímenes muy propios
sin parangón alguno,
de nuevo y de forma rutinaria, aunque
enseguida calificada de reparación,
va a entregar a Israel otro submarino cuya especialidad
es dirigir ojivas aniquiladoras
hacia donde no se ha probado
la existencia de una sola bomba,
aunque se quiera aportar como prueba el temor...
digo lo que hay que decir.

¿Por qué he callado hasta ahora?
Porque creía que mi origen,
marcado por un estigma imborrable,
me prohibía atribuir ese hecho, como evidente,
al país de Israel, al que estoy unido
y quiero seguir estándolo.

¿Por qué solo ahora lo digo,
envejecido y con mi última tinta:
Israel, potencia nuclear, pone en peligro
una paz mundial ya de por sí quebradiza?

Porque hay que decir
lo que mañana podría ser demasiado tarde,
y porque —suficientemente incriminados como alemanes—
podríamos ser cómplices de un crimen
que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa
no podría extinguirse
con ninguna de las excusas habituales.

Lo admito: no sigo callando
porque estoy harto
de la hipocresía de Occidente; cabe esperar además
que muchos se liberen del silencio, exijan
al causante de ese peligro visible que renuncie
al uso de la fuerza e insistan también
en que los gobiernos de ambos países permitan
el control permanente y sin trabas
por una instancia internacional
del potencial nuclear israelí
y de las instalaciones nucleares iraníes.

Solo así podremos ayudar a todos, israelíes y palestinos,
más aún, a todos los seres humanos que en esa región
ocupada por la demencia
viven enemistados codo con codo,
odiándose mutuamente,
y en definitiva también ayudarnos.

Traducción de Miguel Sáenz. El texto original en alemán se publicó en el diario Süddeutsche Zeitung y la traducción en El País de España

http://www.lostiempos.com/media_pdf/2012/04/04/349524_pdf.pdf

martes, 3 de abril de 2012

Mi esposa... Insha`aláh...


Por Luthfullah Yusuf Galán

Mi esposa;

Serás mi luz, el faro que guía mi frágil embarcación en la oscuridad de mi océano....

El remanso de límpida agua fresca donde sacie mi sed atrasada....

La yerba verde de tiernos brotes mecida por el inquieto viento de mis sueños...

La sombra generosa que proyecta el muro para guarecerme del sol ardiente...

Mi compañera de mil batallas al apasionado tremolar de negros y blancos estandartes...

Mi más intima vestidura de mi alma, como yo lo soy para ella...

Amor y misericordia tañerán vehementes los corazones al unisonó...

Con un poco de pan y sin el... siempre estaremos satisfechos...

Porque nuestra lengua no se hastía ni se cansa de la dulce mención del Nombre y Atributos del Más Bello y Más Hermoso...

El Creador de toda la hermosura y toda la belleza...

Dueño y Señor de todos los corazones, que sembró el amor en los nuestros....

Mi esposa… me descenderá hasta mi tumba de tierra, para dejarme allí descansando y reposando placenteramente envuelto en mi blanca mortaja...

O yo a ella...

Esperando ansiosos ambos el anhelado cercano reencuentro...

En un lugar mejor y eterno...

http://foro-ibn-taimiyyah.blogspot.com/2012/04/mi-esposa-inshaalah.html?showComment=1333434209951#c4596258316331619146

sábado, 31 de marzo de 2012

El Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial “horrorizado” por las políticas de segregación racial de Israel

⁠Adri Nieuwhof y Mireille Fanon Mendès-France

The Electronic Intifada

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Un nuevo informe del Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD, por sus siglas en inglés) critica a Israel por violar el derecho a la igualdad.

Una versión preliminar del informe del CERD indica que casi en cada faceta de la vida israelí se pueden encontrar prejuicios raciales (“Concluding observations of the Committee on the Elimination of Racial Discrimination”, 9 de marzo de 2012 [PDF]).

El CERD es un organismo formado por especialistas jurídicos que vigila la implementación de la Convención International sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, la cual estipula que toda doctrina de superioridad basada en la diferenciación racial es científicamente falsa, moralmente condenable y socialmente injusta y peligrosa.

Una legislación básica fallida

Según este informe, la legislación clave en Israel es contraria a esta convención. La Ley Básica de Israel (lo más cercano que existe en Israel a una constitución escrita) no contiene compromiso alguno con la igualdad o con la prohibición de la discriminación. La legislación israelí tampoco contiene una definición adecuada de discriminación racial.

El informe del CERD es una respuesta a un documento de 183 páginas que Israel sometió al Comité a principios de este año. Aunque se exige a Israel proporcionar cada dos años una actualización formal de sus progresos para eliminar la discriminación racial, tiende a no cumplir este plazo. Su última actualización era un intento de unir tres informes diferentes que supuestamente había enviado al Comité en 2006, 2008 y 2010 respectivamente.

El informe de Israel se limita a las cuestiones relativas a sus fronteras reconocidas internacionalmente, sin mencionar el trato que da a los palestinos de Cisjordania y Gaza. Pero el informe del CERD llama la atención a Israel debido a su discriminación racial tanto dentro del Estado como en los territorios ocupados, incluyendo los Altos de Golán sirios.

Entre su lista de quejas el CERD consigue destacar cuatro pequeños logros en relación a la trayectoria de Israel entre 2004 y 2010. Por ejemplo, da la bienvenida a una ley que prohíbe la violencia en el deporte.

Segregación

El CERD expresa una particular preocupación por la segregación entre las comunidades judías y no judías en Israel. Por ejemplo, existen dos sistemas diferentes de educación (uno en hebreo y otro en árabe) y dos sistemas diferentes de gobierno local (para los municipios judíos y para los “municipios de las minorías”).

El Comité pone de relieve su inquietud ante las acusaciones de discriminación actual de los judíos etíopes (también conocidos como falashas) en Israel. Más del 50% de las familias judías etíopes en Israel viven por debajo del umbral de pobreza, mientras que la cifra correspondiente para las familias blancas judías de Israel es el 16%. Los judíos etíopes se enfrentan a toda una serie de problemas en Israel, tales como frecuentes agresiones verbales de naturaleza racista y tener que limitarse a empleos mal remunerados (“The tribulations of being an Ethiopian Jew,” IRIN, 9 February 2012).

Al constatar que Israel niega a los palestinos (incluyendo a los beduinos) un acceso igual a la tierra y a la propiedad por medio de varias leyes discriminatorias sobre cuestiones referentes a la tierra, el CERD “recomienda encarecidamente” que Israel revoque toda legislación que no cumpla el principio de no discriminación. Lo mismo se aplica a las leyes y proyectos de ley que hacen depender los beneficios sociales y económicos de la realización del servicio militar.

El Comité aborda explícitamente la situación de las vulnerables comunidades beduinas originarias en Israel. Pide a Israel que detenga su actual política de demoliciones de casas y de desplazamientos forzados.

Dividir a las familias

Además, Israel debe revocar la legislación que impide la reunificación familiar entre palestinos que tienen la ciudadanía israelí y los residentes en Cisjordania y Gaza, y que afecta gravemente al derecho al matrimonio y a la elección del cónyuge. El derecho fundamental a la vida familiar está consagrado por la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 y por el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

Según el CERD, Israel debe actuar en contra de la oleada de racismo y xenofobia en el discurso público. Por consiguiente, se deben condenar enérgicamente todas las declaraciones racistas y xenófobas por parte de altos cargos públicos y dirigentes religiosos dirigidas contra los palestinos y contra las personas de origen africano que buscan asilo.

Discriminación sistemática

El CERD refuta la afirmación de Israel de que la Convención contra la discriminación racial no es aplicable a su comportamiento en Cisjordania, Gaza y los Altos de Golán. El Comité se refiere a la segregación de facto en Cisjordania, con dos sistemas legales y dos grupos de instituciones completamente diferentes para los colonos israelíes y para los palestinos. El Comité está “horrorizado por el carácter hermético de esta segregación”.

Al tiempo que sigue expandiendo las colonias israelíes Israel niega sistemáticamente los permisos de construcción a las comunidades palestinas y beduinas de Cisjordania. Israel debe garantizar los derechos palestinos y beduinos a la propiedad y al acceso a la tierra, a la vivienda y a los recursos naturales, especialmente al agua, y eliminar la política de “equilibrio demográfico”, afirma el CERD.

Israel debe, además, acabar con su bloqueo a Gaza y permitir con toda urgencia la entrada de los materiales de construcción necesarios para reconstruir las viviendas e infraestructuras civiles en la Franja.

El Comité también amonesta a Israel por el aumento de las detenciones y encarcelamientos de niños, y de los juicios de estos en tribunales militares, y por la política de detención aministrativa, según la cual se mantiene a los presos en la cárcel sin cargos ni juicio. Y llama la atención sobre los obstáculos monetarios y físicos a los que se enfrentan los palestinos de Gaza que buscan compensaciones judiciales ante los tribunales israelíes por las pérdidas sufridas, especialmente durante la Operación Plomo Fundido, la ofensiva de bombardeos por parte de Israel durante tres semanas entre finales de 2008 y principios de 2009.

El CERD expresa también su inquietud por la inmunidad que gozan los colonos israelíes respecto a su violencia racista y a sus actos de vandalismo. El 90% de las investigaciones policiales de violencia relacionada con los colonos durante el periodo 2005-2010 se cerró sin interponer una acción judicial.

En los Altos de Golán se niega a los residentes originarios un acceso igual a la tierra, a la vivienda y a los servicios básicos, según el CERD. Desde la anexión ilegal del territorio en 1981 por parte de Israel se han roto lazos familiares.

Acabar con la impunidad

El momento en que se llevó a cabo el informe del CERD coincidió con otro ataque israelí a Gaza que dejó al menos 26 palestinos muertos, incluyendo cinco civiles, y otras 80 personas heridas, la mayoría de ellas civiles. Una vez más, Israel ha demostrado su total desprecio por el derecho internacional.

La impunidad de Israel debe cesar haciendo al Estado responsable de sus violaciones del derecho internacional, incluyendo el derecho inalienable del pueblo palestino a la autodeterminación. Estas leyes están en vigor para garantizar que todos los pueblos pueden vivir en una paz y seguridad internacionales. Por el momento, el Estado de Israel considera que está por encima del derecho internacional.

Con la negativa de los gobiernos más poderosos del mundo a hacer que Israel asuma sus responsabilidades es esencial que las personas de conciencia del mundo den un paso más en su compromiso con la campaña por el boicot, las desinversiones y las sanciones a Israel. El informe del CERD demuestra por qué los activistas de la solidaridad con Palestina, los movimientos sociales, las iglesias, los sindicatos y otros ciudadanos preocupados tiene todas las razones para continuar e intensificar su trabajo.

Adri Nieuwhof es un consultor y abogado de derechos humano residente en Suiza.

Mireille Fanon Mendès-France es miembro del Grupo de Trabajo de la ONU sobre Personas de Ascendencia Africana.

Fuente: http://electronicintifada.net/content/un-body-appalled-israels-racial-segregation-policies/11065

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=147273

jueves, 29 de marzo de 2012

La emergencia olvidada en Nilo Azul.

Decenas de mujeres, niños y niñas cavan en un antiguo pozo buscando agua para beber.
Crédito: Jarred Ferrie/IPS


SUDÁN-SUDÁN DEL SUR

Por Jared Ferrie

JAMAM, Sudán del Sur, 28 mar (IPS) - Hamid Yussef Bashir debió caminar durante 17 días con su esposa y sus cinco hijos para llegar a un campamento de refugiados en Sudán del Sur.

Aquí, en Jamam, se unió a otras 37.000 personas que también huyeron de la guerra que azota el sudoriental estado sudanés de Nilo Azul.

Las condiciones en el campamento no son las que esperaba, afirmó. Hay escasez de agua limpia, y su familia tendrá que mudar su tienda de campaña antes de que lleguen las lluvias e inunden el lugar. De todas formas, se siente afortunado de haber sobrevivido al duro viaje.

"Pasamos hambre en el camino, y otras personas murieron de inanición", dijo Bashir. "Y con las lluvias, muchas personas fallecieron de neumonía".

Mientras la visita del actor estadounidense George Clooney al meridional estado sudanés de Kordofán del Sur sigue ocupando titulares en todo el mundo, agencias de ayuda se esfuerzan por responder al conflicto en Nilo Azul, que envió cuatro veces más de refugiados a Sudán del Sur.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) señaló que hay unos 82.500 refugiados procedentes de Nilo Azul en el nororiental estado sursudanés de Alto Nilo, y unos 20.000 se encuentran en Kordofán del Sur y en el norteño estado de Unidad.

La ONU y Estados Unidos advirtieron que cientos de miles más podrían huir cuando se acabe la comida en el sur de Sudán, donde el gobierno lucha contra grupos insurgentes.

Activistas acusan a Jartum de realizar bombardeos aéreos contra civiles. La semana pasada, Gran Bretaña y Estados Unidos exigieron a Sudán que dejara de realizar estos ataques, e instó al gobierno de Sudán del Sur a que cesara de proveer apoyo militar a los insurgentes.

El rebelde Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán-Norte (SPLM-N) luchó contra Jartum en una guerra civil de dos décadas que terminó con la independencia de Sudán del Sur el 9 de julio del año pasado.

El movimiento luego se dividió, y los políticos en Yuba aseguran que no mantienen vínculos con los insurgentes.

Andrew Omale, coordinador de emergencias de la organización Oxfam Internacional, dijo que llegarán más refugiados cuando los alimentos se agoten en Nilo Azul, ubicado al sudeste de Jartum, en la frontera con Etiopía.

"Debo decir que es muy lamentable que esta emergencia sea olvidada", dijo a periodistas el 22 de este mes durante una visita al campamento. "Llamamos a la comunidad internacional a que apoye a los refugiados que se encuentran aquí", indicó.

Agencias de ayuda se apresuran a mejorar el campamento antes de que comience la temporada de lluvias en las próximas semanas.

Oxfam Internacional instó a los donantes a que provean fondos ahora, pues prevé que se necesitarán tres veces más de alimentos y de otros suministros una vez que se desaten las precipitaciones, que dificultarán el acceso a las carreteras y lo impedirán por completo a algunas áreas.

Las lluvias también inundarán el área donde acampan la mayoría de los refugiados, por lo cual estos deberán ser trasladados a lugares más altos.

La organización Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó en una declaración difundida por correo electrónico el 14 de este mes que "una pequeña ventana de oportunidad permanecía abierta antes de que la temporada de lluvias dificulte la urgente provisión de asistencia humanitaria".

Clooney visitó el campamento de Yida en el estado de Unidad, y cruzó la frontera hacia Kordofán del Sur, donde habló con víctimas del conflicto.

Desde entonces realizó entrevistas para diversos medios de Estados Unidos, se reunió con el propio presidente Barack Obama y testificó ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de su país.

Pero el conflicto en Nilo Azul recibe mucho menos atención. "Es muy difícil acceder a esta área, y probablemente es por eso que la comunidad internacional no le presta atención", dijo Omale.

Entisar Abas el-Mak llegó hace dos meses al campamento. "Desde que llegué aquí, mi hijo sufre diarrea y vomitó cuatro veces", dijo, mientras esperaba en la puerta de una clínica de MSF.

Kirrily de Polnay, médico de MSF, señaló que se registraban casos severos de deshidratación y de diarrea en el campamento debido a la falta de agua limpia, y que el pésimo saneamiento provocaba diversas infecciones de piel y ojos.

En tanto, Hy Shelow, representante adjunto del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, explicó que el agua subterránea se encontraba a un nivel tan profundo que las máquinas perforadoras disponibles en Alto Nilo no lograban alcanzarla.

Informó que la ONU instalaría plataformas capaces de hacer perforaciones de hasta 150 metros.

Por su parte, Oxfam Internacional anunció que transportaba 160.000 litros de agua diarios desde tres pozos hasta puntos de distribución para los refugiados, que reciben uno seis litros diarios por persona, lo básico para sobrevivir.

Pero algunos refugiados como Macda Doka Waka dijeron que el agua se había acabado en algunos puntos de distribución. Ella y otra decena de mujeres con sus hijos cavan un viejo pozo seco tratando de encontrar agua.

"Hay muchas personas peleándose en el punto de distribución agua, y nosotras terminamos aquí, pues no queremos pelear".

Waka huyó de Nilo Azul hace dos meses, abandonando a su esposo, quien lucha en el SPLM-N.

http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=100434