Oí al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, diciendo:

«Quien de vosotros vea una mala acción, que la cambie con su mano, si no pudiera con su lengua, y si no pudiera, entonces en su corazón, y esto es lo más débil de la fe».

Lo transmitió Muslim.

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martes, 21 de junio de 2011

Qué es el ayuno del mes de Ramadhán?

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Este año, inshallah, el 01 de agosto 2011 dará inicio al mes de Ramadhán. He aquí una explicación de lo que implica y hacemos durante ese tiempo.


¿QUIERES CAMBIAR TU VIDA? EL PODER ESTÁ DENTRO DE TI



El Islam como alternativa de vida

ALGUNAS NOTAS SOBRE EL AYUNO EN EL MES DE RAMADÁN

BISMILLAHI ARRAHAMANI ARRAHIM = EN EL NOMBRE DE DIOS, EL MÁS CLEMENTE, EL MISERICORDIOSO


Autor: Khalid Monedero 20-09-2004

He pensado muchas veces en cómo explicar al público occidental qué es el ayuno en el Islam para que pueda entenderlo de forma amena y atractiva. A menudo los discursos fríos y magistrales, alejan nuestra atención. Es por ello que intentaré a continuación explicarlo como a mí me hubiera gustado que me lo contaran antes de ser musulmán. No hay mejor ocasión que ahora que estamos cercanos a estas fechas tan importantes para nosotros/as. Os recomendamos saquéis algo de tiempo para leerlo. Seguro que os reconfortará recordar como debemos despertar nuestros sentidos y prepararnos desde ahora mismo. Del mismo modo, este breve capítulo tal vez, si Allah (=Dios) quiere, pueda servir a cualquier persona no musulmana que desee emprender un camino de superación y de elevación espiritual.

Antes de comenzar, sería conveniente resaltar que el Islam es un modo de vida universal, es decir, es para todos los seres humanos sin distinción de raza, sexo, condición social o nacionalidad. Como ejemplo ilustrativo, diremos que tan solo alrededor del 15 % de los musulmanes son árabes, el resto son de cualquier otra nacionalidad. Para los españoles, además, tiene un arraigo histórico muy importante y profundo. En la Península Ibérica estuvo presente el Islam por 800 años y algunos más después (aunque en secreto). Es hora ya de que se de la oportunidad para sacar a la luz de una vez la verdadera historia islámica de este, ahora nuestro país. Muchos de nuestros tatarabuelos o antepasados cercanos eran musulmanes. El Islam forma parte de nuestra identidad cultural como españoles. El Islam es parte del patrimonio histórico de nuestra tierra y ha sido tratado muy injustamente, tergiversando su verdadera historia en los libros de texto que incluso hoy día se utilizan en las escuelas para nuestros hijos.

Llegan por fin tiempos en que los españoles que hemos optado por nuestra raíz religioso-cultural islámica, podemos reivindicarla y sacarla del pozo donde se arrojó por aquellos intolerantes que practicaron un genocidio, silenciado hasta hoy, para limpiarla y darle al menos una oportunidad de ser. Y que se deje de ver el Islam como algo que han traído recientemente unos extranjeros. Como dijo Antonio Gala: "es inútil luchar contra lo que está dentro de nosotros: lo español, sin el Islam, resulta inexplicable.”

El Islam hizo florecer una de las más espectaculares civilizaciones, Al Andalus, que trajo la Luz a la Península y a través de ella al resto de Europa. De no haber florecido las artes y las ciencias gracias al Islam en Al Andalus, jamás se hubiese producido el Renacimiento en Europa y todo lo que ello conllevó.

Así, esperamos contribuir con esta conferencia, a un mejor conocimiento a todos/as los ciudadanos/as de nuestra filosofía de vida, para de ese modo estrechar lazos de amistad y de convivencia.

Estas breves notas están extraídas de una conferencia que preparé en una ocasión. Espero sea de agrado de los/as lectores y que Allah (=Dios) Altísimo y Glorificado sea, me perdone si cometo errores o faltas. Me he apoyado en textos científicos y en autores musulmanes como el profesor Muhammad Hamidullah y Abu Al Âlaa Al Maududi.

Vamos a exponer una serie de ideas preconcebidas ERRÓNEAS, que personalmente he recogido de algunas personas que desconocen el Islam y pasaremos a analizarlas y explicarlas:

1.- “El Ramadán es un acto en el que se ayuna”: NO ES CORRECTO. Ramadán es un mes lunar llamado así. Los meses lunares son 12 y Ramadán ocupa el puesto número 9. Es un mes sagrado en el Islam, porque el Generoso Corán comenzó a ser revelado en ese mismo mes. Además es sagrado porque Allah (=Dios) nos prescribió el ayuno y si Su Majestad lo desea, nos perdonará todas las faltas cometidas durante el año. El ayuno en el mes de Ramadán es uno de los 5 pilares del islam y obligatorio paratodo/a musulmán/a que no esté en algunos de los casos excepcionales que le exima de realizarlo (ver más adelante).

2.- “No comen de día. De noche comen mucho y hacen fiestas”

2.1. En primer lugar definamos el ayuno en este mes sagrado, desde el punto de vista islámico:

Durante este periodo, desde el alba hasta que se oculta el sol no se come, ni se bebe, cualquiera que sea la atracción por la comida y sean cuales fueren nuestra hambre y nuestra sed, así como tampoco se realiza ningún tipo de actividad sexual. Hasta aquí sería el aspecto MATERIAL. Lo que más se desconoce y lo que realmente es más difícil es el AYUNO A NIVEL ESPIRITUAL: no mentir, no enfadarse, no calumniar, no gritar, no ser irrespetuoso, no hablar de nadie que no esté presente, etc. Teniendo en cuenta que estas últimas no deben hacerse tampoco durante el resto del año. En Ramadán intentamos pulirnos más todavía. Intentamos acercarnos a la naturaleza angelical, aunque siendo conscientes de que somos seres humanos, falibles e imperfectos, pero con la capacidad de poder intentar superarnos a nosotros mismos, de CAMBIAR para ser mejores. ¿Qué es lo que nos hace soportar voluntariamente estos rigores? No es otra cosa que la fe y la creencia en Dios y en el Día del Juicio Final. En cada instante, durante nuestro ayuno, reprimimos nuestras pasiones y nuestros deseos y proclamamos por nuestra conducta, la supremacía de la Ley divina. Esta conciencia del deber y espíritu de paciencia que el ayuno permanente nos inculca, nos ayuda a fortificar nuestra fe. El rigor y la autodisciplina durante este mes, nos ponen cara a cara con las realidades de la existencia y nos ayudan a hacer nuestra vida de verdadera sumisión a Su voluntad.

Esto actúa en varios niveles, como el Islam en sí hace con todas sus prescripciones:

a) A nivel MATERIAL: priva al cuerpo de cualquier consumo. Con el espaciamiento de las comidas en tantas horas, se consigue que los jugos gástricos y enzimas digestivas, depuren nuestro organismo de todos los residuos perjudiciales que acumulamos a lo largo del año. Se queman los lípidos y grasas almacenadas, algunas glándulas segregan ciertos ácidos que destruyen muchos gérmenes capaces de causar diferentes enfermedades. Las estadísticas indican también que, varias enfermedades del aparato digestivo y de otros órganos son MÁS RARAS EN AQUELLOS A QUIENES SE LES HA HABITUADO A AYUNAR CADA AÑO. De hecho la MEDICINA MODERNA ha llegado a la conclusión de que es necesario y positivo el reposo de los órganos digestivos una vez al año. Cierto número de médicos de Suiza, Alemania y otros países, prescriben para muchas enfermedades crónicas el hambre y la sed por periodos más o menos largos, según la enfermedad y la capacidad psíquica del enfermo.

Otro aspecto interesante es que, si se ayuna durante más de 40 días seguidos, se crea costumbre y si se ayuna menos de un mes no surte el debido efecto. Recordemos que el ayuno del mes de Ramadán dura justamente un mes. Un ejemplo sorprendente; cualquiera que tenga el hábito de ayunar todo el mes de Ramadán y esté acostumbrado a las oraciones nocturnas que se hacen en dicho mes, llamadas tarawih, está mejor preparado, naturalmente, para afrontar las pruebas militares de combate, que el soldado que no ha realizado nunca estos “ejercicios”.

b) A NIVEL ESPIRITUAL: se priva al EGO de todos sus caprichos, demostrándonos a nosotros mismos que podemos tener un CONTROL TOTAL sobre nuestro cuerpo, de modo que también tiene un efecto muy positivo sobre nuestra psicología. Se trazan unos objetivos y metas a los cuales intentamos dirigirnos para perfeccionarnos e ir más allá de nuestras proyecciones mentales rutinarias. Se intenta ser lo más estricto posible con lo que realmente debemos hacer todo el año: no enfadarnos, no tratar mal a los demás, ni a nosotros mismos (¿cuántas veces nos maltratamos sin darnos cuenta? ¿Os habéis fijado?), etc. en definitiva, desarrollamos la capacidad de AUTOCONTROL y la PACIENCIA. Nos reconocemos como NECESITADOS en estos momentos. Reconocemos nuestras miserias y nuestro lado negativo. Nos reconocemos DEPENDIENTES de Allah (=Dios) y el reconocer nuestro estado de precariedad nos hace dar el primer paso para SANARNOS en todos los niveles.

2.2. Efectivamente, cuando se pone el sol, comemos primero un dátil y un vasito de leche o agua, para que el des-ayuno sea progresivo, además de estar establecido de ese modo por la Sunnah (=lo que hacía el Profeta Muhammad, las Bendiciones y la Paz sean con él).

Posteriormente hacemos la oración de Al Maghreb (=oración en el tiempo de la puesta de sol) a ser posible en comunidad. A continuación se toma algo de comida, que dependiendo del país o la costumbre puede variar, pero en general se come con moderación. Más entrada la noche se cena un poco. NO SE COME EN EXCESO, si queremos practicar correctamente nuestro ayuno.

2.3. NO HACEMOS NINGUNA FIESTA, lo que hacemos es orar todo lo que podemos durante la noche y sobre todo nos juntamos en comunidad, ya que son días de hermandad muy grandes.

c) A NIVEL COLECTIVO: el ayuno tiene un impacto enorme en la sociedad, porque todos los musulmanes/as, cualquiera que sea su estatuto o condición social, deben respetar el ayuno durante el mismo mes. Esto marca la IGUALDAD esencial de los seres humanos y crea en ellos/as un sentimiento aún más profundo de amor y fraternidad. Durante el Ramadán, el mal se esconde, mientras el bien pasa a primer plano y toda la atmósfera se impregna de piedad y pureza.

3. – Siguiendo con las ideas previas erróneas que muchas personas tienen acerca del ayuno, muchas veces he oído decir “BUENO, PERO COMEN DE NOCHE, PUES VAYA AYUNO”. Animo a cualquiera de los que no hayáis intentado ayunar a que lo hagáis como lo hacemos nosotros y os daréis cuenta que no es nada fácil. No me refiero al no comer ni beber, sino a AUTOVIGILARNOS, A TENER PACIENCIA CON LA GENTE Y CON NOSOTROS MISMOS, A NO COMETER FALTAS, que en Ramadán se hacen muy evidentes, ya que el ayuno NOS DESPIERTA sentidos que están dormidos durante todo el año y frecuentemente afloran partes de nosotros mismos/as que desconocíamos, porque nos pasamos la vida dormidos, no siendo conscientes y nuestros egos se convierten en caballos salvajes, que resultan muy difíciles de dominar, si no hemos trabajado con nosotros/as mismos/as durante todo el año.

4.- Se suele pensar que “RAMADÁN CAE EN LAS NAVIDADES CRISTIANAS”
Si el Islam hubiese sido inventado por un ser humano, como suelen acusar los que niegan el origen divino de la revelación coránica, ¿cómo podríamos explicar el siguiente hecho?

Hace 1.400 años cuando se reveló el Generoso Corán, el Viejo Mundo no conocía la existencia del hemisferio sur. El mundo se creía era únicamente Eurasia y África. Si Allah (=Dios) Altísimo, no nos hubiese ordenado utilizar el calendario lunar para señalar nuestros eventos religiosos, qué injusto hubiese sido y qué contradictorio. Pero eso no ha sido así. Además Dios no puede ser contradictorio por definición. Los meses lunares se desfasan unos 11 días de un año a otro, con respecto de los meses solares del calendario ordinario, de modo que si por ejemplo, Ramadán este año comienza el 15 de octubre, el año que viene será aproximadamente 10 ó 11 días más atrás, es decir alrededor del 4 de octubre y así sucesivamente. De este modo los meses lunares no son fijos con respecto a las estaciones del año. Dentro de unos pocos años caerá en verano, por ejemplo.

Si el mes de Ramadán fuera un mes que siempre cayera en invierno en el hemisferio norte, entonces sería estupendo, pues los días son los más cortos del año (tienen menos horas de luz) y el ayuno sería menos costoso. Pero ¿qué pasaría con los musulmanes del hemisferio sur? Allí sería verano (por ejemplo en Argentina) y el día duraría muchísimas horas (unas 16 horas en junio). Eso sería injusto, pero la sabiduría de Allah (=Dios) ha hecho que el sistema islámico sea por igual para todos, con justicia equitativa en todos sus aspectos. Todo en el Islam tiene su sentido y su por qué. NO EXISTE UN SOLO DEBER ESPIRITUAL IMPUESTO POR EL CORÁN QUE NO VAYA ACOMPAÑADO DE UN ACTO DE RAZÓN, DE MEDITACIÓN, DE REFLEXIÓN, CON EL FIN DE QUE EL SER HUMANO QUEDE CONVENCIDO DE QUE LE BENEFICIA CUMPLIRLO. Es un sistema completo y perfecto de vida para la mujer y para el hombre.

5.- “¿TODOS LOS MUSULMANES/AS HACEN AYUNO?” No, como en todo siempre hay excepciones, como por ejemplo:

- Los niños que no han llegado a la pubertad.

- Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, pueden posponer el ayuno para más adelante si su salud o el médico lo aconsejan.

- Las mujeres con menstruación o de puerperio (posparto).

- Los ancianos/as y enfermos/as crónicos. Pero deberán alimentar a una persona necesitada por cada día que no ayunen (si tienen posibilidades económicas).

- Enfermos repentinos.

- Los/as que viajen deben romper su ayuno y comer. Es una misericordia de Allah (=Dios) obligatoria. Posteriormente pueden recuperar esos días después del mes de Ramadán.

- Otros casos particulares que deben ser consultados con un sabio islámico.

En definitiva, Ramadán es un mes de hermandad y de misericordia, porque es un mes en que Allah (=Dios) nos perdona de todas nuestras faltas cometidas a lo largo del año, si hemos practicado el ayuno de forma correcta y si está en Su voluntad, que así sea.

¡Oh vosotros/as que creéis! Se os ha prescrito el ayuno al igual que se les prescribió a los que os precedieron ¡Ojala´tengáis temor (de Dios)! Sura de la vaca (2), versículo 183.

Algunas lecciones que aprendemos en el mes de ramadán practicando el ayuno:

1) Somos conscientes de nuestra precariedad y nos vemos a nosotros mismos/as como si estuviésemos frente a un espejo. Nuestras “miserias” quedan al descubierto.

2) Despertamos nuestras consciencias. Nos levantamos del profundo sueño en el que la mayoría de la humanidad subyace.

3) Como consecuencia nos sentimos necesitados de Allah (=Dios) y sentimos temor y amor a la vez, por Su majestad infinita.

4) Adquirimos paciencia y autocontrol.

5) Refinamos nuestros modales.

6) Reconocemos que podemos cambiar para mejor.

7) Nos hacemos más generosos.

8) Participamos en la unidad de todos los musulmanes/as.

9) Aprendemos disciplina.

10) Enseñamos a nuestros/as jóvenes a adorar a Allah (=Dios).

11) Cuidamos nuestra salud.

12) Nos ponemos todos al mismo nivel pues los musulmanes ricos y pobres se juntan haciendo el ayuno por igual. Para Allah (=Dios) no existe diferencia entre seres humanos excepto por el nivel espiritual que tengan.

13) Tenemos solidaridad con las personas que carecen de recursos para alimentarse. Sentimos un poco ese dolor del hambre en el que mucha gente en el mundo se halla sumida.


Ruego que si queréis usar este texto, al menos pongáis una referencia a la asociación “Nuevos Musulmanes” de Valencia (España) y su página web: www.musulmanesnuevos.tk

Gracias y que Allah (=Dios) os de Luz a todas y a todos. Os queremos

Khaled Monedero



http://www.inforislam.com/Ramadan.htm