Oí al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, diciendo:

«Quien de vosotros vea una mala acción, que la cambie con su mano, si no pudiera con su lengua, y si no pudiera, entonces en su corazón, y esto es lo más débil de la fe».

Lo transmitió Muslim.




*****

Estoy tratando de ayudar a hacer otra mezquita en Costa Rica porque la única que existe funciona como un club social privado para árabes adinerados,
mientras que la directiva de la actual boicotea cualquier intento de alguien por ayudarnos a construir otra.
Represento a un grupo de mujeres musulmanas solas, que no tenemos apoyo de ninguna organización gubernamental o no.
Algunas fuimos mujeres agredidas por nuestras familias y parejas cristianas por haber aceptado el Islam, otras fuimos agredidas por musulmanes que no entienden nuestra fe y se creen con el poder de tratarnos como "no personas" y por eso, preferimos estar solas a vivir sin dignidad.
Si estás interesado en ayudarnos a crear otra mezquita nueva, que en realidad sea para musulmanes, sobre todo latinos y conversos, por favor contáctame.
Me encanta la idea de una mezquita solo para mujeres, sin embargo los hombres también serían bienvenidos siempre y cuando no quieran venir a avasallar nuestros derechos de musulmanas.
También intento crear un museo de religiones en el que se predique con el ejemplo, el deseo expreso de Allah y su Mensajero Muhámmad (pbsce) de respetar todos los credos y culturas.
Mi mayor anhelo sería que la mezquita tenga un rótulo enorme que diga en español, inglés y árabe: Bienvenidos todos! Welcome everybody! Marhaban!
Quiera Allah tocar el corazón de alguna asociación o hermano que comprenda que nosotras, las mujeres solas, sin poder económico y trabajadoras, podemos ser usadas por el Altísimo para crear grandes obras.
Allahu akbar!

99 nombres de Allah

Islam y Musulmanes de Costa Rica

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jueves, 5 de abril de 2012

Lo que hay que decir. Gunter Grass



Gunter Grass

Por qué guardo silencio, demasiado tiempo,
sobre lo que es manifiesto y se utilizaba
en juegos de guerra a cuyo final, supervivientes,
solo acabamos como notas a pie de página?

Es el supuesto derecho a un ataque preventivo
el que podría exterminar al pueblo iraní,
subyugado y conducido al júbilo organizado
por un fanfarrón,
porque en su jurisdicción se sospecha
la fabricación de una bomba atómica.

Pero ¿por qué me prohíbo nombrar
a ese otro país en el que
desde hace años —aunque mantenido en secreto—
se dispone de un creciente potencial nuclear,
fuera de control, ya que
es inaccesible a toda inspección?

El silencio general sobre ese hecho,
al que se ha sometido mi propio silencio,
lo siento como gravosa mentira
y coacción que amenaza castigar
en cuanto no se respeta;
“antisemitismo” se llama la condena.

Ahora, sin embargo, porque mi país,
alcanzado y llamado a capítulo una y otra vez
por crímenes muy propios
sin parangón alguno,
de nuevo y de forma rutinaria, aunque
enseguida calificada de reparación,
va a entregar a Israel otro submarino cuya especialidad
es dirigir ojivas aniquiladoras
hacia donde no se ha probado
la existencia de una sola bomba,
aunque se quiera aportar como prueba el temor...
digo lo que hay que decir.

¿Por qué he callado hasta ahora?
Porque creía que mi origen,
marcado por un estigma imborrable,
me prohibía atribuir ese hecho, como evidente,
al país de Israel, al que estoy unido
y quiero seguir estándolo.

¿Por qué solo ahora lo digo,
envejecido y con mi última tinta:
Israel, potencia nuclear, pone en peligro
una paz mundial ya de por sí quebradiza?

Porque hay que decir
lo que mañana podría ser demasiado tarde,
y porque —suficientemente incriminados como alemanes—
podríamos ser cómplices de un crimen
que es previsible, por lo que nuestra parte de culpa
no podría extinguirse
con ninguna de las excusas habituales.

Lo admito: no sigo callando
porque estoy harto
de la hipocresía de Occidente; cabe esperar además
que muchos se liberen del silencio, exijan
al causante de ese peligro visible que renuncie
al uso de la fuerza e insistan también
en que los gobiernos de ambos países permitan
el control permanente y sin trabas
por una instancia internacional
del potencial nuclear israelí
y de las instalaciones nucleares iraníes.

Solo así podremos ayudar a todos, israelíes y palestinos,
más aún, a todos los seres humanos que en esa región
ocupada por la demencia
viven enemistados codo con codo,
odiándose mutuamente,
y en definitiva también ayudarnos.

Traducción de Miguel Sáenz. El texto original en alemán se publicó en el diario Süddeutsche Zeitung y la traducción en El País de España

http://www.lostiempos.com/media_pdf/2012/04/04/349524_pdf.pdf

1 comentario:

Anónimo dijo...

Israel es solo un muy pequeno pais y ustedes son mas de 20. No sean tan mentirosos.