Oí al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, diciendo:

«Quien de vosotros vea una mala acción, que la cambie con su mano, si no pudiera con su lengua, y si no pudiera, entonces en su corazón, y esto es lo más débil de la fe».

Lo transmitió Muslim.




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viernes, 27 de mayo de 2011

Carta a Pilar Cisneros a propósito del orfanato en Guinea Bissau.

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Estimada Doña Pilar

Encomiable la labor de las misioneras en Guinea Bissau que muestra una profunda solidaridad y compromiso de estas mujeres en este mundo globalizado, que da esperanzas de un mundo mejor. El hecho de ver jóvenes costarricenses cruzando el Atlántico para ayudar es digno de encomio y felicitación. Realmente emociona.

Lamentablemente no podría decir lo mismo de los spots sobre África con los que el noticiero promueve el programa sobre el orfanato en Guinea Bissau: “brujerías, ritos extraños, asesinatos de niños, continente olvidado, hambre, maltrato, hechicería, mutilaciones, niños asesinados por su padres…”.etc. etc.

Creo que no hay necesidad del amarillismo para sensibilizar, ni necesidad de reforzar estereotipos para conseguir donaciones. La mano amputada del pobre joven presentada una y otra vez muestra una profunda insensibilidad hacia el joven e ignora al resto de los padres de Guinea Bissau que luchan diariamente porque sus hijos tengan una vida mejor. Enseñar un hormiguero y decir que ahí se asesinan a los niños es obviar la lucha permanente de cientos de madres y padres africanos que consideran que lo más valioso de una familia son los hijos. Y nos promete el noticiero almorzar mañana con un parto filmado cuya cámara está colocada frente a los genitales de una mujer. Sabrá esa madre que está siendo exhibida ante miles de personas? Tiene una mujer pobre africana menos derechos que mujeres de este lado del Atlántico? Y el pudor…, doña Pilar por un segundo póngase en esa camilla y siéntase filmada, observada, y no olvide sentir en su cuerpo la mirada curiosa del morbo…

En Guinea Bissau aprendí lo que era la solidad entre las mujeres –madres, tías, hermanas, abuelas, todas cuidando a niños, entendí que el concepto de familia, el de una familia ampliada y no nuclear, protege a los niños de la orfandad. Siempre habrá un tío, una abuela, un primo, a quien arrimarse y claro que hay excepciones, lo que explica la necesidad de orfanatos pero no es la práctica común. De Guinea Bissau aprendí que el “pan se multiplica”, un solo plato y varias cucharas.

Y comprobé lo que los estudios decían. Los guineanos, los balantas -de los que se habla en el programa- entre otros grupos étnicos –no tribus- no son pobres porque quieran serlo, por una suerte de barbarie congénita.

Guinea Bissau, estuvo ocupado por fuerzas coloniales portuguesas desde 1446 hasta 1974….. Es decir no tienen ni 40 años de vida independiente. No estaría mal recordar donde estábamos nosotros 40 años después de nuestra independencia …

Desde el siglo XVI y hasta mediados del siglo XIX cientos de miles de personas fueron secuestradas de Guinea Bissau y enviadas y vendidas en América. Guinea Bissau fue “vaciada” de su gente productiva. De los balantas especialistas en el cultivo del arroz, América aprendió nuevas técnicas que mejoraron su cultivo y la alimentación de sus habitantes.

Durante siglos dedicaron sus energías para defenderse de la esclavitud negociando y renegociando día a día su sobrevivencia.

Finiquitada la era esclavista se enfrentaron a un nuevo reto.

En 1884-85 las potencias europeas se reunieron en Berlín para repartirse el continente africano, y crearon nuevas fronteras que dieron lugar a nuevos países, dividiendo a los Estados locales, la mayoría de los cuales no fueron reconocidos. Lo que hoy se conoce como Guinea Bissau fue parte del reino de Kaabu que se extendía hasta Senegal. Obviamente ninguna autoridad africana estuvo presente en dicha reunión. Este periodo colonial llegó a su fin en 1960 cuando la mayoría de los países logró su independencia salvo las colonias portuguesas entre las que estaba Guinea Bissau. Una larga guerra independentista volvió a consumir sus fuerzas. Independencia que se logró como le decía en 1974.

Vi el legado colonial que perdura: el tejido social destruido, un sistema de trasporte que daba prioridad a las mercancías no a las personas, recursos saqueados, autoridades locales destruidas y sistemas políticos “modernos” viciados. Y muy pocos cuadros formados. Pero también recuerdo los esfuerzos de un grupo de intelectuales construyendo la primera biblioteca y el primer centro de investigaciones, donde generosamente fui recibida. Así como a las mujeres formando cooperativas y a los jóvenes yendo a estudiar a Senegal, Portugal, Cuba y Alemania.

Porqué el déficit educativo? Muchas son las causas, como aquí en nuestro país. En 1975 el reconocido pedagogo Paulo Freire llegó a Guinea Bissau a trabajar en la primera gran tarea que se planteó el naciente gobierno: la campaña nacional de alfabetización dirigida por el entonces ministro de educación Mario Cabral. Esta increíble experiencia llena de entusiasmo y solidaridad internacional habría de marcar el trabajo posterior de Freire. Lamentablemente la falta de recursos y la falta de cuadros impidieron cumplir con tan urgente tarea.

Muchos años después el golpe de gracia vendría de la mano de los PAES. Recuerdo estar presente en una reunión con representantes del ministerio de educación y organismos internacionales para hablar del colapso del sistema educativo. La presión de los famosos Programas de Ajuste Estructural había llevado a recortar los gastos del Estado. En una naciente nación y en particular en materia educativa - así como en salud- eso fue fatal. Se cortaron las ramas de lo que lentamente había germinado.

La articulación de un Estado en fronteras ficticias y tras siglos de ocupación y extracción de sus recursos materiales y de su gente obliga a grandes retos. Y ciertamente la lucha de facciones, divisiones fratricidas entre los miembros del mismo partido político gobernante, etc.etc, no ayuda. Sin embargo los diferentes sectores de la sociedad están reconstruyendo su sociedad con energía y un profundo sentido positivo de la vida y de la solidaridad.

No pareciera justo que después de toda su historia y del esfuerzo que ha hecho su noticiero -con el que colaboro cuando uds. lo requieren- la gente solo vaya a recordar las manos mutiladas y niños muriendo en hormigueros asesinados por sus padres…ignorando a la mayoría de padres que no matan! , ignorando que al lado de esos valientes jóvenes costarricenses hay también jóvenes guineanos, maestros, enfermeras, sociólogos, ingenieros, economistas, periodistas, campesinos construyendo una nación.

Parafraseando a Chimamanda Adichie quisiera recordar -a la hora de ver los spots- del peligro de contar solo una parte de la historia…:


Chimamanda Adichie: El peligro de una sola historia | Video on TED.com



Atentamente
Rina Cáceres
Historiadora
(Africanista/ UCR)



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