Oí al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, diciendo:

«Quien de vosotros vea una mala acción, que la cambie con su mano, si no pudiera con su lengua, y si no pudiera, entonces en su corazón, y esto es lo más débil de la fe».

Lo transmitió Muslim.




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martes, 7 de septiembre de 2010

La genialidad de Einstein.

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La genialidad de Einstein en ocho relatos :

Albert Einstein(1879-1955), Premio Nobel de Física en
1921, gozó de una rapidez mental propia de un genial
humorista.


*1*


Un periodista le preguntó a Einstein:
- '¿Me puede Ud. explicar la Ley de la Relatividad ?'
Y Einstein le contestó:
- '¿Me puede Ud. explicar cómo se fríe un huevo?'
El periodista lo miró extrañado y le contestó:
- 'Pues, sí, sí que puedo'.
A lo cual Einstein replicó:
- 'Bueno, pues hágalo, pero imaginando que yo no sé lo
que es un huevo, ni una sartén, ni el aceite, ni el
fuego'.

*2*

Durante el nazismo Einstein, a causa de ser judío,
debió soportar una guerra en su contra urdida con
el fin de desprestigiar sus investigaciones. Uno de
estos intentos se dio cuando se compilaron las
opiniones de 100 científicos que contradecían las de
Einstein, editadas en un libro llamado 'Cien autores
en contra de Einstein'.
A esto Einstein respondió:
-'¿Por qué cien? Si estuviese errado haría falta solo
uno'.

*3*

En una conferencia que Einstein dio en un Colegio de
Francia, el escritor francés Paul Valery le preguntó:
- 'Profesor Einstein, cuando tiene una idea original,
¿qué hace? ¿La anota en un cuaderno o en una hoja
suelta?'
A lo que Einstein respondió:
-'Cuando tengo una idea original no se me olvida'.

*4*

Einstein tuvo tres nacionalidades: alemana, suiza y
estadounidense. Al final de su vida, un periodista le
preguntó que posibles repercusiones habían tenido
sobre su fama estos cambios.
Einstein respondió:
- 'Si mis teorías hubieran resultado falsas, los
estadounidenses dirían que yo era un físico suizo; los
suizos que era un científico alemán; y los alemanes
que era un astrónomo judío'.

*5*


En 1919, Einstein fue invitado por el inglés lord
Haldane a compartir una velada con diferentes
personalidades. Entre éstas había un aristócrata muy
interesado en los trabajos del físico. Tras una larga
conversación, el inglés explicó a Einstein que había
perdido recientemente a su mayordomo y que aún no
había encontrado un sustituto.
- 'La raya del pantalón la he tenido que hacer yo
mismo, y el planchado me ha costado casi dos horas'.
A lo que Einstein comentó:
-'Me lo va a decir a mí. ¿Ve usted estas arrugas de mi
pantalón? Pues he tardado casi cinco años en
conseguirlas.'

*6*

En una reunión social Marilyn Monroe se cruzó con
Albert Einstein y ella le sugirió lo siguiente:
-'Qué dice profesor, ¿deberíamos casarnos y tener un
hijo juntos? ¿Se imagina un bebé con mi belleza y su
inteligencia?'.
Einstein muy seriamente le respondió:
- 'Desafortunadamente, temo que el experimento salga a
la inversa y terminemos con un hijo con mi belleza y
su inteligencia'.

*7*


Se cuenta que en una reunión social Einstein coincidió
con el actor Charles Chaplin. En el transcurso de la
conversación, Einstein le dijo a Chaplin:
-'Lo que he admirado siempre de usted es que su arte
es universal; todo el mundo le comprende y le admira'.
A lo que Chaplin respondió:
-'Lo suyo es mucho más digno de respeto: todo el mundo
lo admira y prácticamente nadie lo comprende'.

*8*

Se cuenta que en los años 20 cuando Albert Einstein
empezaba a ser conocido por su Teoría de la
Relatividad , era con frecuencia solicitado por las
universidades para dar conferencias. Dado que no le
gustaba conducir y sin embargo el coche le resultaba
muy cómodo para sus desplazamientos, contrató los
servicios de un chofer.
Después de varios días de viaje, Einstein le comentó
al chofer lo aburrido que era repetir lo mismo una y
otra vez.
- 'Si quiere -le dijo el chofer- lo puedo sustituir
por una noche. He oído su conferencia tantas veces que la puedo
recitar palabra por palabra.'

Einstein estuvo de acuerdo y antes de llegar al
siguiente lugar, intercambiaron sus ropas y Einstein
se puso al volante.

Llegaron a la sala donde se iba a celebrar la
conferencia y como ninguno de los académicos presentes conocía a
Einstein, no se descubrió la farsa.
El chofer expuso la conferencia que había oído repetir
tantas veces a Einstein.
Al final, un profesor en la audiencia le hizo una
pregunta. El chofer no tenía ni idea de cuál podía ser
la respuesta, sin embargo tuvo una chispa de
inspiración y le contestó:

“La pregunta que me hace es tan sencilla que dejaré
que se la responda la persona que se encuentra al
final de la sala..., que es mi chofer”.