Oí al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, diciendo:

«Quien de vosotros vea una mala acción, que la cambie con su mano, si no pudiera con su lengua, y si no pudiera, entonces en su corazón, y esto es lo más débil de la fe».

Lo transmitió Muslim.

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martes, 31 de agosto de 2010

CADA COSA EN SU LUGAR.

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Países con gobiernos genuflexos ante los intereses norteamericanos,de los cuales son ejemplos Costa Rica, Panamá y Colombia.

…“si Usted expresa opiniones como éstas, o se atreve a realizar preguntas como las señaladas, se convierte en un personaje peligroso a quien mueven intereses desestabilizadores”…

Alfonso J. Palacios Echeverría.


Como parte de la campaña mundial dirigida hacia desacreditar cualquier gobierno elegido democráticamente por el pueblo en América Latina, que no esté encuadrado dentro de los parámetros del pensamiento neoliberal, se señalan toda clase de acusaciones, infundadas o no, acerca de los más diversos tópicos. Y entre estos países se encuentran Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, en el extremo más atacado, y luego Argentina, Brasil, Ecuador y Uruguay.

Y lo peor de toda esta fanfarria se fundamenta en que los países que impulsan los ataques y las campañas de desacreditación, entre quienes se encuentran los Estados Unidos de América y algunos Europeos, y que expresan las acusaciones más virulentas, no son, ni remotamente, los adalides de lo que defienden: la democracia participativa, la libertad, la defensa de los derechos humanos y del medio ambiente, la justicia social, el combate a la corrupción, para citar unos pocos.

Puede cualquiera, por estar afiliado a una corriente de pensamiento político determinado, estar de acuerdo o no estarlo con la situación de un país o de otro, pero resulta denigrante -para quienes estamos alejados de fanatismos políticos- ver cómo se tergiversa la historia en beneficio de los ataques intencionados, y cómo se utilizan situaciones coyunturales para denigrar un gobierno específico cuando quien lo hace arrastra una larga historia de injusticias, explotación, irrespeto de los derechos humanos, guerras motivadas por intereses depredadores de los recursos del atacado bélicamente, persecuciones sangrientas, apoyo a las fuerzas más obscuras de dictaduras que se han dado en este continente, destrucción del medio ambiente y el irrespeto más absoluto de los derechos humanos. En otras palabras: sin el más mínimo asombro de vergüenza se autodenominan defensores de los valores más excelsos, cuando no son más que ladrones y asesinos.

A los que -como yo- nos ha tocado vivir bastante más de medio siglo, y que hemos sido sufridos espectadores y en cierta forma sobrevivientes de épocas en las que han sucedido los fenómenos más aberrantes de la historia latinoamericana, nos avergüenza contemplar hasta qué punto se ha llegado en la manipulación del pensamiento de los ciudadanos comunes y corrientes de todosnuestros países.

Muchos podrían ser los ejemplos que sería conveniente consignar en esta páginas, pero voy a señalar unos pocos.

El primero tiene que ver con Venezuela. Podemos o no podemos estar de acuerdo con ese extraño personaje que dirige el país, pero el señor Chávez ha sido elegido y ratificado varias veces por su pueblo, a pesar de todas las campañas apocalípticas que se han desatado el interior y en el exterior de Venezuela en su contra. (A las que el responde en igual tono, por cierto).

Podemos o no podemos estar de acuerdo con las medidas que se toman a nivel de gobierno, que atentan directamente contra los intereses privados de grupos poderosos económicamente y de empresas transnacionales, dependiendo de nuestra orientación política. Pero ¿nos hemos preguntado alguna vez por qué el pueblo venezolano, en su gran mayoría, respalda a su gobierno? ¿Nos hemos olvidado de aquella asquerosa corrupción que caracterizaba al país, antes de Chávez, en donde muy pocos se apoderaron dela riqueza nacional, entre grupos locales de empresarios y empresas transnacionales, abandonando al pueblo a situaciones miserables?

Estas son las dos preguntas clave. Y en su respuesta está la prueba de la manipulación mediática.

Resulta realmente asombroso contemplar cómo se tergiversan las realidades históricas, cómo se olvidan intencionalmente pasajes enteros de la historia de los países atacados, y como los pueblos han sido embrutecidos sistemáticamente por los gobiernos, siguiendo las instrucciones de poderes superiores a ellos, debilitando la educación formal y dificultando en cierta forma su acceso a ella, para que no posean la capacidad crítica indispensable para percibir el engaño y la mentira.

El segundo tiene que ver con Bolivia. El atávico odio hacia las etnias originarias de nuestro continente, característico de los imperios Español e Inglés en sumomento, que causaron el más grande genocidio que se conozca en la historia, y heredado por el actual imperio (el norteamericano) al punto de exponer en documentos oficiales que el surgimiento de los movimientos indígenas en Latinoamérica “atenta contra la seguridad nacional y los intereses norteamericanos en la región “, está detrás del aborrecimiento hacia el señor Morales y su gobierno.

Lo acusan de “cocalero”, olvidándose que el consumo de cocaína existe, precisamente, porque el negocio miles de veces millonario del consumo, en los Estados Unidos, por ejemplo, está manejado por capos “gringos” que jamás salen capturados en su dizque redadas, y mucho menos en la prensa de ese país. ¿Ha leído Usted, le pregunto, alguna noticia relacionada con la captura de los capos de la droga norteamericanos en su propio territorio? ¿Verdad que no? ¿No será que la captura de los capos quebraría el inmenso andamiaje de la distribución de la droga en ese país, y el consecuente negocio de lavado de capitales, que representa un porcentaje nada despreciable del comercio gringo?

Además, el señor Morales ha sido elegido por su pueblo, el boliviano, y ratificado posteriormente en las urnas.

Estos son dos ejemplos básicos para justificar el título de este artículo: cada cosa en su lugar.

Sin embargo, nada dicen los medios de prensa controlados por los intereses económicos que se ven afectados por gobiernos nacionalistas, acerca de otros países con gobiernos genuflexos ante los intereses norteamericanos, de los cuales son ejemplos Costa Rica, Panamá y Colombia. Y si Ud. los ubica en el mapa, se dará cuenta que están ubicados en el puro centro del continente, demasiado cerca del canal de Panamá. ¿Será pura coincidencia? ¿Tienen algo que ver los tratados para la ubicación de bases militares (en una nueva modalidad) en Colombia y en Panamá, con los intereses geopolíticos y militares norteamericanos? ¿Tiene algo que ver, también, la ruptura de la soberanía costarricense a través de un tratado, dizque para el control de tráfico de drogas, que permite la llegada de descomunales naves de guerra, marítimas y aéreas a su territorio?

Si Usted expresa opiniones como éstas, o se atreve a realizar preguntas como las arriba señaladas, se convierte en un personaje peligroso a quien mueven intereses desestabilizadores.

La conclusión es que detrás de todos estos movimientos de tira y encoje, de amenazas veladas y de otras no tanto, de las campañas mediáticas que tienen como propósito denigrar a quienes no se arrodillan ante los gobiernos imperiales, que sabemos que son manipulados a su vez por los grandes intereses económicos y financieros, más que ideológicos,lo que prima es el interés comercial. Pero no existe forma de hacer llegar estas ideas a través de los medios de comunicación tradicionales de nuestros países, porque ellos están –casi en su totalidad- manejados por los mismos intereses.

La adoración del dios Baal, ese terrible becerro de oro que ha sido una maldición histórica de milenios, prima sobre el dolor de las gentes. Sobre todo la de los países pobres y poco desarrollados.

http://www.kaosenlared.net/noticia/cada-cosa-en-su-lugar