Oí al Mensajero de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él-, diciendo:

«Quien de vosotros vea una mala acción, que la cambie con su mano, si no pudiera con su lengua, y si no pudiera, entonces en su corazón, y esto es lo más débil de la fe».

Lo transmitió Muslim.

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viernes, 16 de julio de 2010

La asignatura pendiente de América Latina

mineria

AMBIENTE

Por Humberto Márquez


CARACAS, 14 jul (IPS) - La cuestión ambiental se mantiene en segundo plano en América Latina y el Caribe pese a su relación con la persistente pobreza y las trabas para el desarrollo económico, según el GEO-ALC3, tercer informe en una década sobre la región divulgado este miércoles por el PNUMA.

Decenas de especialistas de la región fueron convocados por el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) para elaborar el informe "Perspectivas del Medio Ambiente: América Latina y el Caribe" o GEO-ALC3, siguiendo las trazas de trabajos similares presentados en 2000 y 2003.

"Nuestro propósito es dar ideas para el desarrollo humano con apoyo a la erradicación de la pobreza, no para formular una política ambiental sino para incorporar la dimensión ambiental a las políticas públicas", dijo a IPS desde de Panamá la mexicana Mara Murillo, directora adjunta del Pnuma en la región y presentadora del GEO-ALC3.

Al ambiente "se lo toma como algo ya dado, al margen de las cuentas nacionales, y se requiere un esfuerzo de internalización no sólo del valor de los ecosistemas sino de lo que proveen en aire limpio, agua clara, alimento y ciclos hidrológicos para comunidades que se apresten a salir de la pobreza", destacó Murillo.

Para el experto venezolano Antonio De Lisio, al ambiente todavía "se lo ve en la región con criterios tradicionales, de mera conservación".

"No se lo vincula con las políticas de superación de la pobreza, que es el gran tema de América Latina y el Caribe", comentó a IPS el profesor De Lisio, director del Centro de Estudios del Ambiente de la Universidad Central de Venezuela.

El GEO-ALC3, al examinar las modalidades de desarrollo en la región, apunta que "el reto más importante es la pobreza", puesto que aún "35 por ciento de la población (que equivale a 189 millones de personas) es pobre, en tanto 14 por ciento se halla en situación de indigencia".

Históricamente, dice el informe, "la región se configuró como proveedora de alimentos, materias primas y reserva de recursos", un modelo que generó "crecimiento económico, desintegración social y degradación ambiental".

En ese marco, "en muchos países la gestión ambiental sigue siendo laxa para permitir explotar los recursos naturales y resulta aún insuficiente para manejar el gran pasivo así como las tensiones ambientales emergente de la región", se indica en el texto.

"Los países han hecho más propaganda de sus recursos que trabajo por un modelo de desarrollo sostenible y propio que permita superar la pobreza", postuló De Lisio.

"El resultado fue el privilegio durante mucho tiempo de la vocación exportadora de petróleo en Venezuela, cobre en Chile o (productos de la) agricultura primaria en Paraguay", explicó. El informe del PNUMA coincide en que la región privilegia la inserción en el comercio internacional mediante la exportación de recursos naturales y manufacturas con escaso o nulo procesamiento. Precisa que 73 por ciento de las exportaciones son bienes primarios.

Al recorrer ese camino soslayando a menudo las variables ambientales, la región vio aumentar su población 51 por ciento en 40 años, en especial en áreas urbanas, que crecen desordenadamente. Ello también contribuyó a incrementar la demanda de agua en 76 por ciento en apenas 15 años y a cuadruplicar la de energía eléctrica en los últimos 35 años.

"La urbanización acelerada y sin planificación plantea una de las tareas urgentes en la región, así como la pérdida de bosques –aunque la tasa de deforestación ha comenzado a disminuir-- y su vulnerabilidad frente al cambio climático", dijo Murillo.

El documento presentado este miércoles recordó que en la región se encuentran seis de los 17 países más megadiversos del mundo, pero "esta imponente diversidad se está extinguiendo de la mano de la deforestación y la destrucción del hábitat que albergan una gran cantidad de especies".

También los científicos advierten sobre la posibilidad cierta de cruzar la línea de no retorno en términos de consumo de los recursos del planeta. Es fundamental, indican, que "todos los sectores de la sociedad comprendan la importancia de este límite a fin de evaluar cuando retroceder para operar dentro de los límites seguros".

Al presentar los escenarios posibles, el GEO-ALC3 llama a los tomadores de decisiones a "sistematizar la aplicación de un enfoque integrador, para dar respuestas más adecuadas a los problemas socioeconómicos y ambientales en el contexto de las agendas regionales y nacionales de desarrollo sostenible".

Los expertos a cargo de esta investigación destacan, por ejemplo, que "la inversión en sostenibilidad ambiental y social debe interpretarse como esencial para el desarrollo económico".

Por otra parte, alertan que algunos esfuerzos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo para el Milenio (ODM) y otras metas ambientales "tienen efectos contraproducentes".

Garantizar la sostenibilidad del ambiente es el séptimo de los ocho ODM que los gobiernos del mundo se fijaron en 2000 en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, plazo en 2015 y en base a los indicadores de 1990. Una de sus metas es incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas y programas nacionales.

El GEO-ALC3 pone como ejemplo de acción contraproducente el aumento de la producción de biocombustibles a gran escala y con fines preferentemente comerciales, compitiendo por los recursos de la tierra y agua disponibles y, por ello, con las nociones de seguridad alimentaria y protección de la biodiversidad.

La propuesta de reorientar los modelos de crecimiento "debe llevar como paralelos los objetivos de abatir la pobreza y crear empleos sostenibles, utilizando la mano de obra local, la innovación local y el uso eficiente de energía, de modo que el empleo potencie nuestra habilidad como pueblo y nuestra capacidad de conservación", puntualizó De Lisio.

En tanto, Murillo insistió en el carácter utilitario que desean para el nuevo informe GEO. "Que lo utilice la gente, los que formulan políticas, los que toman decisiones, los académicos, las organizaciones no gubernamentales y el ciudadano común, que puede hacer mucho con su patrón de consumo de agua o de uso eficiente de la energía", indicó.

http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=95912